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Geometría del Rayo
2018

Grabado en The Clubhouse Studio, Rhinebeck (NY)
y Music Lan, Avinyonet de Puigventós (Girona).
(P) + © 2018 Sony Music Entertainment España S.L.
Produción Artística de Manolo García.
Producción de Perro Records / Galea Producciones S.L.
Letras y créditos
Letra y música: Manolo García
Juan Carlos García - Percusión
Álvaro Gándul - Piano y teclado
Victor Iniesta - Guitarra española
Manolo García - Voz y coros
En tu voz, la voz querida,
todo está dicho
cuando no mientes.
Cuando no mientes.
En tu voz, mi alma herida,
y, si es que no vuelves,
clara es la hoja de los laureles.
Corazón caliente
no tiene nunca olvidos.
Pegaso es, valiente
con alas en sus latidos.
En tu voz nunca esperaba quejidos.
Mírame a los ojos,
dime que eso es cierto.
Que ya no me quieres ni para un consejo.
Y si no te vienes, yo te convido
a la fragancia que llega del río.
Y es tu voz, esa voz.
Es tu voz, es tu voz.
En tu voz, la voz altiva,
todo está hecho cuando te pierdes,
cuando enmudeces.
En tu voz, un dios pagano
que te dio belleza y un viento frío
que te protege,
que a veces quiebra a los que te quieren.
Quédate tranquila,
ni tan sólo me despido.
Vivir del aire
será la fuerza, no el plañido.
Mírame a los ojos, dime que eso es cierto.
Que ya no me quieres ni para un consejo.
Y si no te vienes, yo te convido
a la fragancia que llega del río.
Y es tu voz, y es tu voz.
En tu voz, es tu voz.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica
Sarah Tomek - Batería
Catherine Popper - Bajo
Manolo García - Voz, coros y armónica
Aquí empieza hoy la llamada interior.
Aquí empieza la tarde. Aquí empiezo hoy.
Un niño no soy, hay que aplomar el tipo.
Aquí empieza hoy la llamada interior.
Aquí ha de empezar.
Miré, desde el balcón
de aquel hotel en el piso veintiséis,
el ir ir venir apresurado de la gente; hormigas en su frenesí.
En las grandes avenidas la vida era un ciclón de hollín;
un vórtice de esperanzas girando enloquecido en su devenir.
Volví despacio hacia la cama en aquella habitación.
Extraña habitación.
Y me sentí ajeno a todo, la vida era un folletín.
Gastado y viejo, gastado y viejo folletín.
Aquí empieza hoy la llamada interior, aquí empieza la tarde.
Aquí empiezo hoy.
Un niño ya no soy, hay que aplomar el tipo.
Aquí empieza hoy la llamada interior. Aquí ha de empezar.
Desperté y te vi, tú estabas allí. El mal sueño quedaba atrás.
A mi lado estás, el día empieza ya. Tu mirada es diáfana.
A mi lado estás, la pesadilla queda atrás.
Queda atrás.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - guitarra eléctrica y acústica
Megan Toothey - guitarra eléctrica
Sarah Tomek - batería
Catherine Popper - bajo
Manolo García - voz y coros
Mañanas de rocío empapando
las puntas de mis viejas botas.
Siluros estáticos cambiantes
en los estanques de mi consciencia.
Una casa desierta
vacía de espíritus nobles
que me quemaba, plomo en las venas.
Unas cadenas en cabestros renuentes
que rechinaban mis dientes.
Y yo huía, me escapaba de mí
o de mi yo silvestre.
Un fantasma sin ataviar,
un novio fuera de lugar.
No, no durmáis, no paréis,
no perdáis esa llama febril.
No paréis, no descanséis,
no juréis que vuestro sol
no es el mismo de ayer.
No durmáis. No os durmáis.
Un andar de ondas sinuosas
a la busca de vuelo planeado.
Se abría un tiempo para mí orlado
de nubes de oro en joyas acuosas.
Una fantasmada como cualquier otra,
un desfile de ilusos imberbes
ebrios de ciudad y de vida
tropezando por las esquinas.
Y los dioses no me habían olvidado
y me empleaba a fondo
corriendo hacia las fuentes.
Un cretino sin desbravar,
un escuerzo aún por acabar.
No, no durmáis, no paréis,
no perdáis esa llama febril.
No paréis, no descanséis,
no juréis que vuestro sol
no es el mismo de ayer.
No durmáis. No os durmáis.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - guitarra eléctrica, acústica y mandolina
Megan Toothey - Guitarra eléctrica, acústica y palmas
Sarah Tomek - batería, percusión y palmas
Catherine Popper - bajo y palmas
Manolo García - voz, coros y palmas
Nunca es tarde para echarse a la calle.
Nunca es tarde para el asombro.
No es tarde nunca para unos ojos
de sereno cielo y águilas al aire.
Y en un vergel buscar luceros
y encontrar caballos de mar.
En un vasar dejar te quieros
escritos entre pucheras que alguien leerá.
Nunca es tarde para las palabras.
Para la orilla del mar nunca es tarde.
Nunca es tarde cuando el verso cunde,
cuando el ser arranca, cuando el santo embarra.
Para el afán despedido por la vida nunca es tarde.
Nunca es tarde.
Nunca es tarde.
Y si el dolor trae brumas fieras,
acechar la tarde con su luz.
Si en el henil torcaces viera,
componer ditirambos en tu honor.
Y en un vergel esperar aguaceros
y encontrar caballos de mar.
En un vasar dejar te quieros
escritos entre pucheras que alguien encontrará.
Nunca es tarde
para las quimeras.
Para la osa menor
nunca es tarde.
Nunca es tarde
cuando el verbo vivo
nace de la carne.
Para la orilla del mar nunca es tarde.
Nunca es tarde.
Nunca es tarde.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - guitarra eléctrica
Megan Toothey - Guitarra eléctrica
Sarah Tomek - batería
Catherine Popper - bajo
Mone Teruel - coros
Manolo García - voz, coros y percusión
No fue precisamente humo de abrojo
lo que aquel incendio me dio
sino una llama rumorosa, viva y poderosa,
fuerte, que mi carne mordió.
Tu tiro envolvente
me dio pase a puerta
y derroché con ganas eso que me sobra,
pasión y ese infierno.
Mantis religiosa, al que me abocaste
luego de acabarme.
Mantis religiosa, al que me lanzaste
a medio devorarme,
como no queriendo.
Recuerdo haberte entrado
desbarrando ya,
sin medir el roto.
recuerdo haber llegado a ti de "sobrao".
Necio, como el que ha bebido un poco.
Recuerdo.
Como enloquecido
pretendiendo dar puntada sin hilo,
estar hasta el cuello.
Ya estar en el "embolao".
Mantis religiosa,
fiera de ese infierno
al que me abocaste.
Mantis religiosa, diosa de inframundo,
después de acabarme.
como no queriendo.
No fue precisamente humo de abrojo
lo que el incendio me dio.
Ahora que no habrá marcha atrás,
que arda el decorado.
No queda otra que apechugar.
Y ahora que me encuentro
en la descubierta
de esta cruda intemperie,
me digo sereno
que la vida diera,
que la vida diera
por volver al fuego
de humo en tu caverna.
Mantis religiosa,
volver a tu fuego, volver a tu vera.
Recuerdo haber entrado derrapando ya
sin frenar un poco.
Recuerdo haberte entrado desbarrando.
Y tú, sin medir el roto.
Y por recodar, recuerdo muy bien
que a tu lado el mundo se desvanecía poquito a poco.
Recuerdo cómo, enloquecido,
sólo ver en ti el bocado exquisito.
Con mi ceguera de aquellos tiempos
no vi la pantera que escondías dentro.
Recuerdo haber llegado a ti,
ya más no recuerdo.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica y acústica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica y acústica
Sarah Tomek - Batería
Catherine Popper - Bajo
Álvaro Gandul - Piano y armónica
Mone Teruel - Coros
Manolo García - Voz, coros y teclado intro
Te besé una vez y atrapado me quedé.
Te besé una vez y atrapado me quedé. 
Sentí en mi pecho el toro encerrado,
altos cipreses rozaban el cielo.
Blancas montañas como en las road movies,
motores roncos y viento racheado.
Llegaré al océano azul,
llegaré. Soy un hombre nuevo,
eso no me lo puedes negar.
Penny Lane, John Lennon dice yes.
¿Dónde están los labios que besé?
Al cruzar las puertas de algún bar
sé que te encontraré,
con tus rubias trenzas de trigal
y tu chapeau francés.
Llegaremos a ese mar,
otra vez Easy Rider.
Cabalgando metal,
regalándonos libertad.
Espejo de las aguas
en este sueño mío, índigo azul.
Planeta en días nuevos
que hacen alegre este despertar.
Te besé, te abracé y atrapado me quedé.
Te besé una vez y atrapado me quedé.
Me he convertido en el guardagujas
de mis quereres, barrera levantada.
De mis castillos en el aire,
de mi baraja hoy tan manoseada.
Llegaré al océano azul.
Mándame tus cartas perfumadas,
eso no me lo puedes negar.
La verdad pisándome el talón,
la pasión y su temblor carnal
que unas veces me entregaste fiel
y otras fue otro cantar.
Te daré lo que mis ojos ven
y una pizca de sal.
Llegaremos a ese mar,
otra vez Easy Rider.
Cabalgando metal,
regalándonos libertad.
En las desiertas playas
que hacen alegre este despertar.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica
Sarah Tomek - Batería
Catherine Popper - Bajo
Manolo García - Voz y coros
Con la intención gallarda de los vencejos y los lebreles,
arrebatada llegaste a mi, herida en tempestades de nieves.
De un carnaval de restos, de surcar aguas empozoñadas;
góndolas tristes de cartón piedra y malas compañas.
Me proponías otros febreros,
me dibujabas mapas sin coordenadas;
voces tan ciertas de libertades.
Partir hacia las cumbres con presteza
que el día lo valía, decías,
y el tiempo apremiaba.
Y ardieron los fuegos y nos comimos la tarta entera.
Y cuando nada quedaba, aún era tanta el hambre
que nos comimos hasta las velas.
Viajando por carreteras donde bramaban las fieras.
Buscando la traca, la fiesta y el escarceo,
casi nos salimos del mapa.
Con el saber eterno de los esclavos, las ofrecidas,
ferruginosa llegaste a mí. Vestigios nuevos en horas bajas.
De un devenir de sombras, de devaneos en la maleza,
de rasgaduras sin parpadeo, me demandabas partir en naves.
Partir en naves sin peso muerto, la buena carga de los alfanes,
sin otras ansias que ser la flecha, ya no el arquero.
No hay mejor guía, decías, que el tenue brillo de las estrellas.
Y ardieron los fuegos y nos comimos la tarta entera.
Y cuando nada quedaba, aún era tanta el hambre
que nos comimos también las velas.
En lugares perdidos, bañándonos en los ríos.
Y ateridos de frío, hacíamos fuego en la balsa 
a riesgo de dejarla sin tablas.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica y acústica
Mark Goldenberg - Guitarra eléctrica y acústica
Zack Daley - Bajo
Zachary Alford - Batería y percusión
Álvaro Gandul - Teclado y piano
Mone Teruel - Coros
Manolo García - Voz, coros, percusión y guitarra de la Srta. Pepis
Vierte noche y ráfagas de cierzo.
Vierte hambre negra de cuchillo
en mi ardiente sangre,
en mi pena grande.
Vierte azogue y plomo en mis heridas.
Tú, en la noche cierta que me aloca
como a un lobo-hombre
que es de celuloide.
Qué puedo hacer, a dónde ir...
si entre la gente ya no me reconoces.
Cómo subir descalzo a la montaña santa.
Qué puedo hacer, a dónde ir.
Salgamos al frío de la noche.
Salgamos al frío de la noche.
Tu mano helada me devolverá la vida.
El contacto de tu piel,
la vida intacta.
Y ahora sigue robándome el calor,
como aquel amanecer de grises garzas.
Salgamos al frío de la noche.
Salgamos al frío de la noche.
Vierte cera, clava espuela y rasga el alba.
Tiende capas luengas a mi paso
que cubran los errores y los juramentos.
Calla, que son brillo tus palabras.
Calla, de moneda falsa.
Qué puedo hacer, a dónde ir.
Camino solo y la fuerza ya no me alcanza.
Hoy ya sé que lo aposté todo a una partida vana.
Qué puedo hacer, a dónde ir...
Salgamos al frío de la noche.
Salgamos al frío de la noche.
Salgamos al frío de la noche.
Salgamos al frío de la noche.
Junto al río, hogueras.
Ebrias sombras danzantes y oxidadas.
Escapo aullando al paso siseante de los retrovisores.
Letra y música: Manolo García
Josep Lluís Pérez - Guitarra acústica y eléctrica
Antonio Fidel - Bajo
Carmen García - Voz
Manolo García - Batería, teclados, guitarra eléctrica, percusión, voz y coros
Ruedo, si rodé, rodaré.
Ruedo, si rodé, rodaré.
Te amé y fuiste amada con denuedo.
Tal fue mi empeño que me quedé en los huesos.
Y un corolario de espinas, tus pestañas fueron mi puerto.
De agua dulce marinero,
por mi impericia caí yerto.
Y te reíste de mí 
pero hoy mal no te quiero.
No he de ladrarle a la luna
desde mi lecho de hielo.
Y te reíste de mí 
pero hoy mal no te quiero.
No he de ladrarle a la luna 
desde mi lecho de hielo.
Ruedo, si rodé, rodaré.
Ruedo, si rodé, rodaré.
Caigo, si caí ya no caeré.
Te amé cuando los hombre ya pacen.
En esa hora tan incierta. Cuando afloran las verdades.
Y tus mohines y mis delirios
del agua hicieron olas de fuego.
Yo, que me creía a salvo 
en ensenadas de posidonia y arenas finas
lejos de todo anhelo.
Y te reíste de mí
pero hoy mal no te quiero.
No he de ladrarle a la luna 
desde mi lecho de hielo.
Y te olvidaste de mí 
pero hoy mal no te quiero.
No he de soñar con tu vuelta
desde mi río ya sereno.
Y te olvidaste de mí 
ya el juguete no era nuevo
no hay huracán de rencor, 
ni más catervas de truenos.
Giro, giraré.
Giro, giraré.
Ruedo, si rodé.
Ruedo, rodaré.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica
Sarah Tomek - Batería y percusión
Catherine Popper - Bajo
Olvido Lanza - Violín
Alexis Lanza - Chelo
Manolo García - Voz y coros
Quiero esa pasión, quiero esa ilusión
que ya no tengo desde que no oigo tu voz.
Quiero esa pasión, quiero esa ilusión.
Quiero esa pasión, quiero esa ilusión,
ese milagro por el que tanto he llorado.
Y aún espero las palabras de tu libro de romanzas
para continuar queriendo.
Y aún lo espero. El milagro aún lo espero.
y que se abran océanos bajo mi cielo de nadie.
Desatada la galerna, de azufre tinté mi sangre.
Ya no espero más. No te espero más
que hoy me levanté con el pie cambiado.
Ya no espero más. No te espero más
que hoy me levanté nuevo y desairado.
Que el tiempo, al avanzar,
va dejando atrás rumbos extraviados.
No te espero más. Ya no espero más,
ya es muy tarde.
Quiero esa pasión, quiero esa ilusión
que ya no tengo desde que no oigo tu voz.
Quiero esa pasión, quiero esa ilusión.
Quiero esa pasión, quiero esa ilusión,
ese delirio por el que tanto he penado.
Y aún me quema el sentimiento.
Aún se enciende luminaria de barcazas
sobre un canal de rojas ascuas.
Y aún lo espero, el milagro aún lo espero.
Si tu tormenta me arrasa, torrentera que me trague.
Espero lenguas de fuego que de este trance me saquen.
Ya no espero más. No te espero más
que hoy me levanté con el pie cambiado.
Ya no espero más, no te espero más
que hoy me levanté nuevo y desairado.
Que el tiempo, al avanzar
va dejando atrás rumbos extraviados.
No te espero más, ya no espero más.
Ya es muy tarde.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica
Mark Goldenberg - Guitarra eléctrica
Zack Daley - Bajo
Zachary Alford - Batería
Álvaro Gandul - Piano
Manolo García - Voz y coros
Déjate de ciudades, de relojes de arena. Sí.
De levantar paredes en la llanura yerma. Que sí.
Que a tantos atrapa, a algunos devasta,
para muchos es niebla.
No quiero encorvarme contra tantos miedos.
Si las torres caen, seré jinete sin freno.
Ya soy jinete sin freno.
Si todo arde, arderemos.
Si el mundo para, caminaremos.
Si todo acaba, empezaremos.
Cabalgar quimeras, que traguen los perros.
Hacia la historia baldía.
Hacia la historia baldía.
Déjate de ciudades, de palomas al vuelo.
Deja el balcón abierto, que entren vientos que barran. Sí.
Que nos arrastren alto, nos vuelquen a un cielo. Que sí.
Que a tantos rechaza, a tantos devasta.
Corazones ciegos.
No quiero querencias ni andar por las ramas.
No quiero lamentos.
Seré jinete sin freno, desbaratando recelos.
Si todo arde, arderemos.
Si el mundo avanza, nos pararemos.
Si todo empieza, continuaremos.
Atendiendo a la voz queda que rasga el velo
hacia la historia baldía. 
Si todo arde, arderemos.
Si el mundo para, caminaremos.
Si todo acaba, empezaremos,
a la voz ronca del tragafuegos
hacia la historia baldía.
Hacia la historia baldía.
Hacia la historia baldía.
Letra y música: Manolo García
Jordi Sabatés - Piano
Carles Benavent - Bajo
Manolo García - Percusión, voz y coros
Y te amaré
pintando un sol, un pez y un anzuelo.
Yo te amaré,
el ala rota, árbol herido por el rayo.
El valor y los miedos.
La indignidad.
La cometa sin viento en un cielo sereno.
Dime dónde está la ciega verdad.
Dime dónde está tu lucero que quema.
La llave sin cancela.
La viña desierta.
Perpetuo brillo al afilar la navaja barbera.
Y te esperé,
Aún soy pastor de la noche estrellada.
Tanto que amé
y en la encimera el libro de cuentos, la dulce ignorancia.
Dime dónde están las oscuras mentiras.
Dime dónde está lo fugaz cuando avanza la vida.
Letra y música: Manolo García
Toti Soler - Guitarra española y bajo
Manolo García - Percusión, armónica, voz y coros
Me gustas porque sabes vivir un poco cada día.
Me gustas porque sabes avanzar poniendo un pie delante de otro.
Me gustas, me gustas.
Me gustas porque sabes ser salinera y sirena a la vez
y al despedirte decirme hola.
Me gustas cuando te rebelas ante las injusticias
y chirrías como rueda en el asfalto caliente.
Me gustas porque sabes vivir un poco cada día.
Me gustas porque sabes regalar tu tiempo con maestría.
Demuestras lealtades y desfenestras antojos si hace falta.
Me gustas porque vives a través de lo que ven tus ojos.
Porque en un criptograma de unas ruinas mayas
eres capaz de encontrar un símbolo que parece
un teléfono móvil.
Me gustas porque sabes, subida a una escalera,
mezclar pequeñas reflexiones con la pintura del bote.
Me gustas cuando te complaces en Copérnico
quien, por cierto, trataba a los animales de sangre fría
como si fueran patricios romanos.
Me gustas porque sabes vivir un poco cada día.
Me gustas porque sabes vivir un poco cada día.
Hay muchos caminos que sabes encontrar.
Caminos ocultos que sabes encontrar,
si hace falta.
Caminos ocultos, si hace falta.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica
Sarah Tomek - Batería y percusión
Catherine Popper - Bajo
Manolo García - Voz y coros
Urge una primavera cubista,
un picassiano alimento de horas azules.
Urge, ¡oh humanidad que resoplas!,
una recuperación del censo de ballenas,
una revisión de sentimientos.
Urge recuperar el censo de tigres de bengala.
reducir el número de burócratas de corbata floja.
Dame cancha, deja que respire.
Que si aprietas demasiado
nos va a faltar el aire.
Demos paso a la vida.
Si apretamos demasiado
ya no tendremos salida.
Urge abolir lo impuesto con mentiras.
Urge apartar a esos que patean lo sembrado.
Urge caminar con los humildes,
aprender de los incultos y maltratados.
Urge escuchar a los sufrientes.
Urge alentar y hacer piña
con esos poco lúcidos 
que luchan para conseguir
que no se apague
el fuego sagrado, antiguo,
que nos separa de las tinieblas.
Dame cancha, deja que respire.
Que si aprietas demasiado
nos va a faltar el aire.
Demos paso a la vida.
Si apretamos demasiado
ya no tendremos salida.
Hay pasillos luminosos.
Abran las puertas,
que nos dé el sol en el rostro.
Abran las puertas,
que la luz llegue a nosotros.
Hay pasillos luminosos.
Dejar de escuchar a los necios.
Hacer el vacío a los que incumplen las promesas.
Dar de comer al hambriento.
Al desnudo dar vestido.
No seguir tercamente a esos cínicos
que nos llevan por sendas de espinos.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica
Sarah Tomek - Batería
Catherine Popper - Bajo
Manolo García - Voz y coros
Los bajos se ponen tacones para estar a una altura segura.
Mujeres altas que usan zapatos planos
para estar al nivel y tenderte la mano.
En Capri el Doctor Axel Munthé a un amigo escribió, diciéndole:
La gran regla de la sabiduría sé.
La sé y te la contaré, la sé y te la contaré.
Mejor que tratar de satisfacer más necesidades, las reduciré.
Mejor que tratar de satisfacer mis necesidades, las reduciré.
A un amigo escribió el Dr. Munthé.
A un amigo escribió, diciéndole:
Unos pocos tanto y tantos tan poco.
Los tíos ricos buscan guapas y algunas guapas presidentes.
Y así pasamos los días, afilándonos los dientes.
A un amigo escribió el Dr. Munthé.
A un amigo escribió, diciéndole.
Sabemos que es un craso error que nuestro planeta sea
o el reino del colesterol o perezca de inanición.
Si no eres moderno, al menos que seas lúcido.
Practicar altruismo y moderación
(y sexo tántrico).
Y un sano desapego de uno mismo.
Los antiguos filósofos lo hicieron y también Jesucristo.
La sucia malversación, mentira de recesión.
Mejor que tratar de satisfacer más necesidades, las reduciré.
Mejor que tratar de satisfacer mis necesidades, las reduciré.
A un amigo escribió el Dr. Munthé.
A un amigo escribió, diciéndole.
Los tíos ricos buscan guapas, las resultonas residentes.
Y así pasamos los días, afilándonos los dientes.
A un amigo escribió el Dr. Munthé.
A un amigo escribió, diciéndole.
Letra y música: Manolo García
Gerry Leonard - Guitarra eléctrica y acústica
Megan Toohey - Guitarra eléctrica y acústica
Sarah Tomek - Batería
Catherine Popper - Bajo
Álvaro Gandul - Piano y armónica
Mone Teruel - Coros
Manolo García - Voz, coros y teclado intro
Te besé una vez y atrapado me quedé.
Te besé una vez y atrapado me quedé. 
Sentí en mi pecho el toro encerrado,
altos cipreses rozaban el cielo.
Blancas montañas como en las road movies,
motores roncos y viento racheado.
Llegaré al océano azul,
llegaré. Soy un hombre nuevo,
eso no me lo puedes negar.
Penny Lane, John Lennon dice yes.
¿Dónde están los labios que besé?
Al cruzar las puertas de algún bar
sé que te encontraré,
con tus rubias trenzas de trigal
y tu chapeau francés.
Espejo de las aguas
en este sueño mío, índigo azul.
Planeta en días nuevos
que hacen alegre este despertar.
Te besé, te abracé y atrapado me quedé.
Te besé una vez y atrapado me quedé.
Me he convertido en el guardagujas
de mis quereres, barrera levantada.
De mis castillos en el aire,
de mi baraja hoy tan manoseada.
Llegaré al océano azul.
Mándame tus cartas perfumadas,
eso no me lo puedes negar.
La verdad pisándome el talón,
la pasión y su temblor carnal
que unas veces me entregaste fiel
y otras fue otro cantar.
Te daré lo que mis ojos ven
y una pizca de sal.
En las desiertas playas
que hacen alegre este despertar.
Singles
Nunca es tarde
2018 digital  
Crepúsculo creciente/
Ya me dirás
2018 formato CD  


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Primera edición (2018)
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