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Como quien da un refresco  
1998

Cuarto single extraído del disco "Arena en los bolsillos"
Editado por BMG Ariola / Perro Records
en formato CD Single, 1998
Fabricado y distribuido por BMG Music Spain S.A.
Letras y créditos
Letra y Música: M. García
Tema extraído del disco "Arena en los bolsillos"
Me detengo en las miradas,
me escapo detrás.
Son como bandadas de grises palomas.
Azules, rojas, de todos los colores.
Sólo busco refrescar estos calores.
Me detengo en las miradas.
Con los ojos que me miran
me puedo escapar.
Sólo busco fijar esos vivos momentos.
Miradas limpias o pálidas miradas.
Sólo busco alegrarme la mañana.
Te confieso que no atino
a encontrar la calma.
Nada ansío más
y es lo que menos tengo.
Se va el alma silenciosa
por la ventana
detrás de algunos ojos azul sediento.
¡Ay! del que se enamora hasta en un desierto.
Dame descanso
como quien da un refresco.
Tu mirada vuela. Vuela calma. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Tu mirada vuela. Vuela calma. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Me detengo en las miradas.
Me escapo detrás.
Busco en ese mar de miradas perdidas.
Azules, verdes, de todos los colores.
Son tan libres como libres son los hombres.
Me detengo en las miradas.
Que el amanecer me encuentra
siempre despierto.
Que me desvela el hambre que de ti tengo.
Se va el alma silenciosa
por la ventana.
Se va detrás del lucero de la mañana.
Dame descanso como quien da un cigarro.
Tu mirada vuela. Vuela negra. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Tu mirada vuela. Vuela negra. Vuela.
Es la flecha que hiere el tiempo.
Que lo detiene, que lo hace espeso.
Que lo detiene, que lo hace eterno.
Tu mirada.
Tu mirada.
Tu mirada.
Letra y Música: M. García
Grabada en la Plaza Las Ventas de Madrid el 24 de septiembre de 1998
Me detengo en las miradas,
me escapo detrás.
Son como bandadas de grises palomas.
Azules, rojas, de todos los colores.
Sólo busco refrescar estos calores.
Me detengo en las miradas.
Con los ojos que me miran
me puedo escapar.
Sólo busco fijar esos vivos momentos.
Miradas limpias o pálidas miradas.
Sólo busco alegrarme la mañana.
Te confieso que no atino
a encontrar la calma.
Nada ansío más
y es lo que menos tengo.
Se va el alma silenciosa
por la ventana
detrás de algunos ojos azul sediento.
¡Ay! del que se enamora hasta en un desierto.
Dame descanso
como quien da un refresco.
Tu mirada vuela. Vuela calma. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Tu mirada vuela. Vuela calma. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Me detengo en las miradas.
Me escapo detrás.
Busco en ese mar de miradas perdidas.
Azules, verdes, de todos los colores.
Son tan libres como libres son los hombres.
Me detengo en las miradas.
Que el amanecer me encuentra
siempre despierto.
Que me desvela el hambre que de ti tengo.
Se va el alma silenciosa
por la ventana.
Se va detrás del lucero de la mañana.
Dame descanso como quien da un cigarro.
Tu mirada vuela. Vuela negra. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Tu mirada vuela. Vuela negra. Vuela.
Es la flecha que hiere el tiempo.
Que lo detiene, que lo hace espeso.
Que lo detiene, que lo hace eterno.
Tu mirada.
Tu mirada.
Tu mirada.
Letra y Música: M. García
Maqueta grabada y mezclada por Pedro Javier González
Me detengo en las miradas,
me escapo detrás.
Son como bandadas de grises palomas.
Azules, rojas, de todos los colores.
Sólo busco refrescar estos calores.
Me detengo en las miradas.
Con los ojos que me miran
me puedo escapar.
Sólo busco fijar esos vivos momentos.
Miradas limpias o pálidas miradas.
Sólo busco alegrarme la mañana.
Te confieso que no atino
a encontrar la calma.
Nada ansío más
y es lo que menos tengo.
Se va el alma silenciosa
por la ventana
detrás de algunos ojos azul sediento.
¡Ay! del que se enamora hasta en un desierto.
Dame descanso
como quien da un refresco.
Tu mirada vuela. Vuela calma. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Tu mirada vuela. Vuela calma. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Me detengo en las miradas.
Me escapo detrás.
Busco en ese mar de miradas perdidas.
Azules, verdes, de todos los colores.
Son tan libres como libres son los hombres.
Me detengo en las miradas.
Que el amanecer me encuentra
siempre despierto.
Que me desvela el hambre que de ti tengo.
Se va el alma silenciosa
por la ventana.
Se va detrás del lucero de la mañana.
Dame descanso como quien da un cigarro.
Tu mirada vuela. Vuela negra. Vuela.
En las calles es una flecha
que alivia el tiempo de los poetas.
Tu mirada vuela. Vuela negra. Vuela.
Es la flecha que hiere el tiempo.
Que lo detiene, que lo hace espeso.
Que lo detiene, que lo hace eterno.
Tu mirada.
Tu mirada.
Tu mirada.