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Vestido de hombre rana (promocional Cadena 100)  
1996

Cuarto single extraído del disco "La rebelión de los hombres rana"
Edición especial Cadena 100
Editado por Perro Records en formato CD Single promocional, 1995
Fabricado y distribuido por EMI-Odeón, S.A.
Letras y créditos
Letra: Q. Portet; Música: Q. Portet - M. García
Tema extraído del disco "La rebelión de los hombres rana"
Vestido de hombre rana,
un domingo te vendré a buscar
como van todos los novios
a sus novias a buscar,
y una vez a la semana
por tu ausencia me pondré a llorar,
inundando mi escafandra
con lágrimas de verdad.
Bailaremos agarrados
con la música de un grupo compresor,
y con aire comprimido
brindaremos por la dicha del amor.
Vestido de hombre rana,
mis poemas te recitaré,
arrancando de tus ojos
lágrimas de agua de mar,
y una vez a la semana
a la iglesia acudiré,
a rezar por tu cintura
a algún santo de verdad.
Convertidos en paganos
subiremos a algún monte a meditar,
a adorar becerros de oro
y quemar barras de incienso en un altar.
Conoceremos las raíces
de las plantas que más nos hagan soñar;
para interpretar el mundo,
suponiendo que haya algo que interpretar.
Bailaremos agarrados
con la novedad de un paso singular,
y con aire comprimido
brindaremos por la dicha del amor.
Letra: M. García; Música: Q. Portet - M. García
Grabada el día 16 de noviembre de 1995 en el Velódromo Luis Puig de Valencia
Lo barro desde el interior,
me digo que no es para mí,
que yo sólo quiero la flor
del tiempo.
No necesito nada más
que el soplo de un amanecer,
el resto es sólo el humo del incienso.
Duérmete al cobijo de esta tarde,
duérmete al agua de anís,
duérmete al arrullo de la brisa,
duérmete al verde fugaz.
Dime que fue verdad
que hubo un sendero aquí,
que también yo ando perdido.
Como el torero al que abandona su coraje
busco yo a tientas burladeros.
Duérmete con la nana del gitano,
duérmete al verde fugaz,
duérmete bajo un nido de pecados,
duérmete que yo velaré.
Si es que existen he de encontrar
lenguajes de un mundo que está
dormido entre las hojas de los libros.
Prefiero decir la verdad
si sólo puedo respirar
junto al árbol de las hojas que ríen.
Dime que fue verdad
que hubo un sendero aquí,
que también yo ando perdido.
Cuando el vapor del alma fiera se disipa
queda el torero económico.
Duérmete al cobijo de esta tarde,
duérmete al agua de anís,
duérmete al arrullo de la brisa,
duérmete al verde fugaz,
que yo velaré.
Letra: Q. Portet; Música: Q. Portet - M. García
Grabada el 10 de noviembre de 1995 en el Palacio de los Deportes de Madrid
Qué bien huelen los pinos
cuando el sol los calienta,
y qué bien pasa el tiempo
persiguiendo nubes en el cielo.
Quiero ser un feriante
y venderte mis baratas quimeras,
verter mi precario ingenio
sobre la tierra caliente.
Dulce como el compás
de una antigua canción,
vuelve el aire a traer
el rumor de tu risa sutil.
Cuando llegó la lluvia
a la tierra que abrasa
pregunté al horizonte
si volverás a casa.
Y la caricia del viento marino
me dijo que sí.
Que la brisa peine las encinas,
perfume de olas blancas,
corriendo traviesa bajo el cielo
azul de añil.
Sabia como un refrán
habla y haz callar,
vuelve y ordena el caos,
niña, baila y haz llover.
Dulce como el compás
de un antiguo son,
vuelve el aire a traer
tu risa sutil.
Sabia como un refrán
habla y haz callar,
vuelve y ordena el caos,
niña, baila y haz llover.
Dulce como el compás
de un antiguo son,
vuelve el aire a traer,
niña, tu risa sutil.