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Llanto de pasión  
1989

Cuarto single extraído del disco "Como la cabeza al sombrero"
Editado por PDI en formato vinilo 7", 1989
Letras y créditos
Letra y Música: M. García – Q. Portet
Tema extraído del disco "Como la cabeza al sombrero"
Me he acordado muchas veces de ti
y hoy he pensado en volverte a escribir.
Quiero contarte que buscando entre mis libros
ví tus dibujos y casi te oí decir:
Hola qué tal Lico Manuel. ¿Qué tal?
Vamos, pero dando la vuelta.
Espera, no me cojas aún
que está mi madre en el balcón.
Yo vivo en el mismo lugar.
Existe aún aquel bar y el rincón
donde solíamos hablar.
Donde escuchábamos nuestra canción.
Ahora ya no van a merendar
los de la fábrica de gas.
Ahora ya no hay palomas
ni aquel gato que era cazador.
Arrancaron el árbol
que hacía sombra en tu puerta.
Y casi te oigo decir:
Hola, ¿qué tal Lico Manuel?
Casi te puedo imaginar
al ver tu firma en un papel.
Aún te recuerdo, muchas veces pienso en tí.
Hoy he pensado en volverte a escribir.
Agua de lluvia, agua de días que vendrán...
Me desperté sin tí. No volverás jamás.
Adiós Manuel, Lico Manuel,
me voy hacia el fondo, al mar de la nada.
Y yo aquí tendido estoy
en este lecho de llanto.
Arriba, venga ponte de pie.
Lo que pasó ya no existe. Pues bien,
hace ya más de un mes.
Ahora mejor es olvidar.
Llanto de pasión.
No recuerdo quién fue
a la que tanto amé.
Qué cansado estoy...
Recuerdos que al final
son un cruce de caminos.
¿Qué tal Lico Manuel?
Ya ves, vuelvo a donde empecé.
Letra y Música: M. García – Q. Portet
Maqueta casera mezclada directamente sobre cassete, Febrero 1988
Me he acordado muchas veces de ti
y hoy he pensado en volverte a escribir.
Quiero contarte que buscando entre mis libros
ví tus dibujos y casi te oí decir:
Hola qué tal Lico Manuel. ¿Qué tal?
Vamos, pero dando la vuelta.
Espera, no me cojas aún
que está mi madre en el balcón.
Yo vivo en el mismo lugar.
Existe aún aquel bar del millón
donde comíamos sidral,
había una televisión.
Ahora ya no van a merendar
los de la fábrica de gas.
En la plaza hay palomas
gatos torpes que intentan cazar.
Y han plantado más árboles
y de noche los riegan.
Y casi te oigo decir:
Hola, ¿qué tal Lico Manuel?
Casi te puedo imaginar
al ver tu firma en un papel.
Aún te recuerdo, muchas veces pienso en tí.
Y hoy he pensado en volverte a escribir.
Agua de lluvia, agua de días que vendrán...
Me desperté sin tí. No volverás jamás.
Adiós Manuel, Lico Manuel,
me voy hacia el agua, al mar de la nada.
Y yo tendido aquí estoy
en este lecho de llanto.
Arriba, venga ponte de pie.
Lo que pasó ya no existe. Pues bien,
ese mar ahí sigue.
Ahora mejor es olvidar.
Llanto de pasión.
No recuerdo quién fue
ni cuando regresé.
Qué cansado estoy...
Recuerdos que al final
son sólo puntos de encuentro.
¿Qué tal Lico Manuel?
Ya ves, vuelvo a donde empecé.