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Cuando el mar te tenga (editado en Europa)  
1991

Cuarto single extraído del disco
"Nuevo pequeño catálogo de seres y estares"
Editado por Perro Records en formato vinilo 7", 1991
Fabricado y distribuido por EMI Europa
Letras y créditos
Letra y Música: Q. Portet - M. García
Tema extraído del disco "Nuevo pequeño catálogo de seres y estares"
Vuela al viento espuma del mar,
vuela al viento y vuélvelo a volar.
Mezcla el mundo, ruge mistral,
mezcla el mundo y mézclanos con él.
Ahórrate esas palabras de amor
que nadie va a comprender, ni tan sólo yo.
Si lo que vas a decir
no es más bello que el silencio,
no lo vayas a decir.
Que hable el mundo y calle el hombre,
calle el hombre y vuélvase a callar.
Mezcla el mundo, ruge mistral;
mezcla el mundo y mézclanos con él.
Ruge mistral, vuélvenos locos de atar
y con tu antiguo furor
llévate a aquel que ose hablar.
Mientras todos duerman te amaré.
Cuando todos hablen huiré.
Lejos, muy lejos, en silencio.
Lejos, muy lejos, en silencio.
Cuando el bosque te hable te hablaré;
cuando el mar te tenga te tendré.
Murmullo de una oración minúscula y dulce;
murmullo de tu respiración al despertar.
Ruge mistral, medio dios;
llévate el mundo de aquí,
peina la espuma del mar
y llévanos muy lejos, muy lejos.
Letra y Música: M. García – Q. Portet
Tema extraído del disco "Nuevo pequeño catálogo de seres y estares"
Sucedió en la antigüedad
en ésta tierra.
Cuentan que no ha habido jamás
un amor como fué aquel
entre batallas a sangre y fuego,
un cariño tan fiel.
Era una tarde de frío invierno
cuando fueron a por él;
nunca regresó
su tierno amor.
Murió de pie.
Y ella salía a los caminos a preguntar.
Por besar su blanca frente
las nubes le guiaron.
Es aquel tu amor,
tendido está
y le dió un vuelco el corazón.
Y la noche se los tragó,
fueron dos sombras
cruzando entre bomba y metralla.
Siga Ud., mi capitán
que aunque silben las balas
el cielo le preservará
cómo le decía a él.
Cuentan que los vieron
caminando hacia el pueblo en llamas
y que entre sus ruinas
a los viajeros hablan.
Y la hierba ya no crece,
polvo y hollín.
Ríos desbordados
que arrastraron sus vidas.
Guerras que nadie deseó
que truncaron sus sueños.
Nunca hubo un amor tan fiel,
un cariño tan grande;
aunque la memoria de este lugar
haya olvidado sus nombres.