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1996

Recopilatorio de temas de El Último de la Fila, editado en Venezuela, Méjico y Perú
Editado por EMI/Rodven en formato CD/Cassete
Letras y créditos
Me dices "good bye" en tu nota tan ricamente,
y no me hago a la idea de no volver a verte.
Si lo llego a saber, mimosa, no te bajo el puente,
me tiré de cabeza y me arrastró la corriente.
Este es mi destino,
al cabo de la calle estoy:
me siento como aquel ladrón
que busca su fortuna
en un callejón por donde nunca pasa nadie.
Como un burro amarrado en la puerta del baile.
Mi primo, que tiene un bar,
desde siempre me ha dicho,
y me consta que todo lo dice
de muy buena fe:
tanto tienes, tanto vales:
 no se puede remediar.
Si eres de los que no tienen,
 a galeras a remar.
Y si sólo tengo amor,
¿qué es lo que valgo yo?
Si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
Ahora necesito amor,
es mi única ambición;
como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Baila conmigo, amor,
que soy muy cariñoso, guapa,
que aunque muy chico y muy feo,
piloto de aeroplano soy.
Llévame al cine, amor,
y a comer un arrocito a Castelló.
Si total son cuatro días,
"pa" que vas a exprimirte el limón.
"Escolta", Piquer,
dame aire con tu abanico
"que sóc de Barcelona
i em moro de calor".
Si sólo tengo amor,
¿qué es lo que tengo yo?
Si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
Ahora necesito amor,
es mi única ambición;
y como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Y si sólo tengo "love",
¿qué es lo que valgo yo?
Si tengo ganas de bailar
¿para qué voy a esperar?
Ahora necesito amor
porque mi novia me dejó.
Como yo no se bailar,
a galeras, a remar.
Ahora necesito amor.
Esta mañana al salir a patrullar,
hallamos muerto al soldado Adrián.
Como manda en reglamento
procedimos a buscar
los objetos que llevara
y sólo hallamos esta carta:
"Querida Milagros,
llevo seis días aquí.
Te echo de menos,
no puedo vivir sin ti.
He visto las explosiones
brillando a mi alrededor.
Tengo miedo, no lo oculto,
sólo me queda tu amor.
Por ahora la suerte me ha sonreído;
necesito verte, aquí no hay amigos;
no estaría de más
que alguien me explicara,
qué tiene esto que ver contigo y conmigo.
Querida Milagros,
queda tanto por vivir...
Sería absurdo
dejarse la piel aquí.
Querida Milagros,
aún no he podido dormir.
Un sueño frío
me anuncia que llega el fin.
Cuando leas esta
carta háblales a las estrellas
desde que he llegado aquí
sólo he hablado con ellas.
He visto a los hombres
llorar como niños;
he visto a la muerte
como un ave extraña,
planear en silencio
sobre los caminos,
devorar a un sol
que es tuyo y es mío.
Querida Milagros,
llevo seis días aquí,
muchos han muerto,
casi todos morirán.
Querida Milagros,
me tengo que despedir,
siempre te quiere:
tu soldado Adrián".
Dame tu caramelo, amor,
dame el almíbar
que tiene todo ese sabor
que tu transpiras.
(Retama, espliego con tu olor,
me dan la vida;
si tu me dejas moriré
de grave herida.)
Tres veces yo te traicioné,
fué por orgullo,
despecho la primera fue,
la última un gusto.
Que, aunque otras bocas bese, mi niña,
y otros cuerpos abrace en mi vida,
sé que nunca será lo mismo.
Dicen que el que canta su mal espanta.
Vaya, "my darling", te marchaste
y me dejaste como merluza sin espinas.
Antes de conocerte a ti
yo era un chiquillo;
fue conocerte, corazón,
y ver el brillo
del verdadero vacilón
que da una hembra.
No son sólo palabras para cantarlas,
y es un hecho bien cierto que a veces pasa,
desde que me dejaste soy un muñeco,
escombro, ruina, sombra,
un trapo viejo.
Que aunque otras veces "my darling",
y otros cuerpos abrace en mi vida,
sé que nunca será lo mismo.
Dicen que el que canta su mal espanta.
Dame botella colocón,
mi compañera,
empino el codo con fruición,
nadie me espera.
Subo la cuesta de mi "street"
hacia mi casa,
nadie me espera en el hogar,
la vida es bella.
Dame tu caramelo, amor,
dame el almíbar,
que tiene todo ese sabor
que tu destilas.
Retama, espliego con tu olor,
me dan la vida;
si tu me dejas moriré
de dulce herida.
No es que el tiempo lo cure todo
pero puede ayudar.
Yo no supe como tratarte
no doy para más.
Sara, dulce, cuéntame el secreto azul
que se esconde en tus ojos tibios de animal;
secreto suave que he perseguido
tantas noches sobre tu piel.
Dilo con suavidad,
como hacías ayer,
dime cosas que yo
nunca pueda comprender.
Hubo un tiempo en que sin quererlo,
nos llegamos a odiar
como se odian dos animales
no dio para más.
Sara, dulce, cuéntame el sortilegio aquel
que aprendiste de las aves del amanecer;
dame el filtro que bebías para amar.
Sara, Sara, dulce Sara
Sara, Sara, dulce Sara.
Secreto suave que he perseguido
tantas noches sobre tu piel;
sabes que sólo soy un salvaje
y que nunca he dado para más.
Sara, Sara, dulce Sara.
Sara, Sara, dulce Sara.
Sara, Sara, dulce Sara.
Sara.
Veo tu casa desde mi balcón...
chimeneas y tu ropa al sol.
Aviones plateados rozando los tejados.
Vestido y en la cama
vigilo tu ventana;
miro libros de pintura que robé.
No tengo hambre. Hoy, no comeré.
No sé de qué me quejo,
ya tengo lo que quiero.
Soy libre ante el espejo.
No salgo ahora que puedo.
Y tú siempre dices que soy
un alma del averno.
Tendré que darte la razón,
quizá sea cierto.
Siempre suelo querer
lo que no tengo.
Ahora que ya no estás aquí
me voy consumiendo.
Ropa sucia, cuadros que he "pintao"...
Discos viejos. "To" por ahí "tirao".
Barba de quince días...
no me levantaría.
Desorden en campaña.
Credenciales de posesión,
qué tontería...
estos celos me han "abrasao".
No sé qué me creía.
Y yo que decía... por fin,
ahora la tengo.
Y ya estaba "a vuelta de tó".
A ver si aprendo...
Y tu carta me confundió.
Ahora lo entiendo.
Tu mirada me lo advirtió:
nunca mas vuelvo.
Qué dulce era hablar
si te hacía sonreir
sentados en cualquier bar.
Tuve que marchar
porque soy
un músico loco.
Volveré a por tí
y tú
lo sabes muy bien.
Es lo que hay.
Es lo que hay.
Tarde o temprano
vuelvo por tí.
No sé a dónde voy,
ni qué haré una vez allí;
coches de alquiler
para músicos locos.
Volveré a por tí,
un domingo de invierno;
bajo el cielo gris sonreirás
al verme llegar.
Espérame en el bar, ¡mi niña bonita!
en el bar de siempre.
Hay un hombre ladrando
ritmos de moda,
el gato huye del receptor
y yo le sigo;
es lo que hay,
vuelvo a por tí,
a por tí.
Mirame a la cara y dime lo que ves;
un ser loco por vivir en paz
¿Qué otra cosa es vivir sino enloquecer?
No soy el centro del mundo
porque un día salí despedido hacia las estrellas,
borracho del azul del cielo.
¿Cómo pretendes que sea responsable?
Palabras que son cansancio,
pero yo te prometo inventar un lenguaje nuevo para tí.
La gran pesadilla es despertar
cuando no se tiene otro lugar
más allá de los propios sueños.
¿Y cómo pretendes que sea responsable
si todos nacimos para beber la vida a tragos?
Y al despertar te recuerdo rodeada
de esa quietud con que vivías a mi lado,
para velar por el silencio primitivo.
Palabras que son cansancio,
pero yo te prometo
inventar un lenguaje nuevo para ti.
Mirame a la cara, dime lo que ves,
un ser huraño y solitario
¿qué otra cosa es vivir sino soledad?
Y ahora mira hacia afuera y dime lo que ves.
Hay un mundo yermo y solitario
¿qué otra cosa es el mundo sino soledad?
¿Y cómo pretendes que sea responsable?
No quiero hablar ni tampoco que me hables
si al despertar te recuerdo
rodeada de esa quietud
con que vivias a mi lado,
para velar por el silencio primitivo.
Palabras que son cansancio,
pero yo te prometo inventar un lenguaje nuevo para ti.
La gran pesadilla es despertar
cuando no se tiene otro lugar
más allá de los sueños.
Quiero estar junto a ti.
He andado hacia los pozos
pero eso no quita la sed.
Hay un perro desnudo
que anda junto a mí;
péinate, dame un beso
y hazme un hueco en tu tibio jergón.
Harto de refrescos, de ver televisión,
de debates para memos, vuelvo junto a ti.
Quien apagará mi amarga sed
cuando tú estés lejos?
quien me hará reír
hasta morir si tu no estás?
Borrachos de amor y de compasión
como monjes del Tibet,
descalzos y libres.
Quédate a mi lado hermanita,
aunque sea un vagabundo...
Quien apagará mi amarga sed
cuando tú estés lejos?
quien me hará reír
hasta morir, si tu no estás?
Borrachos de amor y compasión,
descalzos y libres.
Quien apagará mi amarga sed
cuando tú estés lejos?
quien me hará reír
hasta morir, si tu no estás?
Borrachos de amor y comprensión,
quien me hará reír?
Quien apagará mi amarga sed
cuando tú estés lejos?
quien me hará reír
hasta morir, si tu no estás?
Como garfios de plata
se clavan tus dedos en mi cuerpo,
y tu risa se gasta
entre mis besos encendidos.
Olor de algo que no existe
de amor que tal vez no existiá jamas.
Quiero atarme a este momento,
que pasó que ya no estas.
Quiero quedarme
clavado en tu mirada.
Fulminado por ese algo que desprendes.
Como fauces de loba
se clavan tus dientes en mi cuerpo
y tu risa se gasta
entre mis labios
encendidos de pasión.
Aferrarme a tu cuerpo
desesperadamente
a ese momento
que paso que ya no estas.
Entre las sombras de esta cama
bes ndome despacio,
eres la fiera que apenas conozco.
Quiero morirme en este momento
quiero quedarme, clavado a tus besos.
Quiero morirme en este momento
quiero quedarme ,clavado a tu cuerpo.
El nuestro, no es un amor perfecto,
pero tampoco los ángeles tienen hélices.
A veces te busco y solo quiero sexo,
sólo quiero tu cuerpo.
Y tu me dices que no somos felices.
Eres lo que busco siempre que te alejas
dejandome vacío a tus espaldas.
En esta vieja cama
de habitación de hotel barato
temblando, como un perro viejo.
Tela, cinta,
otra vez a empezar.
Lápiz, tinta,
y al paisaje a robar.
Y al placer de reencontrar
el limbo de un tiempo que se nos va.
Libro, nube,
ese es mi descanso.
Árbol, fuente,
cada vez que despierto.
Ser durmiente.
En la espuma de un antojo camuflarse.
Para completa inocencia,
en las calderas del sueño divagar.
Que los días se van,
ríos son.
Ahora quiero sentir,
caminar.
Ahora quiero pintar,
percibir
el color de esa flor
que se marchitará.
Pinto, verdes
parajes de belleza desolada,
vivo lo efímero y su valor.
Bebo, apuro
desperdicios de mi vida,
me recojo en la templanza
de la tregua que me da
la anestesia del recuerdo.
Que los días se van,
ríos son;
ahora quiero sentir,
caminar;
ahora quiero pintar,
percibir
el verano fugaz
que ya se nos va.
Lápiz, tinta,
y al placer de reencontrar.
Vuela al viento espuma del mar,
vuela al viento y vuélvelo a volar.
Mezcla el mundo, ruge mistral,
mezcla el mundo y mézclanos con él.
Ahórrate esas palabras de amor
que nadie va a comprender, ni tan sólo yo.
Si lo que vas a decir
no es más bello que el silencio,
no lo vayas a decir.
Que hable el mundo y calle el hombre,
calle el hombre y vuélvase a callar.
Mezcla el mundo, ruge mistral;
mezcla el mundo y mézclanos con él.
Ruge mistral, vuélvenos locos de atar
y con tu antiguo furor
llévate a aquel que ose hablar.
Mientras todos duerman te amaré.
Cuando todos hablen huiré.
Lejos, muy lejos, en silencio.
Lejos, muy lejos, en silencio.
Cuando el bosque te hable te hablaré;
cuando el mar te tenga te tendré.
Murmullo de una oración minúscula y dulce;
murmullo de tu respiración al despertar.
Ruge mistral, medio dios;
llévate el mundo de aquí,
peina la espuma del mar
y llévanos muy lejos, muy lejos.
Nada limpio a que jugar ni objetivos que cumplir
tus ilusiones morirán... dias grises hasta el fin
y en tus ojos una luz se apaga.
Ojos tristes al mirar los mapas.
Ningún sitio a donde ir, ninguno al que regresar.
Nada que te haga reir. Nada que te haga llorar.
El amor de las viejas novelas
murmura un deseo a las estrellas.
Coge mi mano y duerme junto a mi;
si no te importa,
me quedaré aquí hasta el fin.
Sin mirarnos, sin hablar, veremos el sol salir;
dulces drogas nos dirán que hay un mar cerca de aquí.
Y en tus ojos otra vez la vida
tiembla en una vela consumida.
Y en el silencio te oigo palpitar;
siempre hay un alba a la que despertar.
Coge mi mano y duerme junto a mi;
si no te importa me quedaré aquí.
Y en el silencio te oigo palpitar;
siempre hay un alba a la que despertar.
Coge mi mano y duerme junto a mi;
si no te importa me quedaré aquí.
Y en el silencio te oigo palpitar;
siempre hay un alba a la que despertar.
Coge mi mano y duerme junto a mi;
si no te importa me quedaré aquí.
Dulces sueños.
Escondidos de la noche y de los horrores negros.
Dulces sueños.
Escondidos de la noche y de los horrores negros.
Dulces sueños.
Escondidos de la noche y de los horrores negros.
Al ritmo de tus días,
al flujo de tu tiempo, vela que dominas.
Al vaivén que marcas, caprichosa, amor,
a tu calor, me arrimo.
Flor de pradera:
de ti necesito.
De tu esencia me impregné
y ahora estoy atado a ti,
y el sulfuroso reclamo
es el deseo que por ti siento.
Deseo de tus noches mientras duermes,
deseo de tu latir y de tu aliento,
y al abrigo de tus besos
adentrarme en un camino
que tras de mí se borre.
Si tu bendita presencia
el la ofrenda ante el altar,
es agua de tu caudal
es la querencia animal.
A este desbordado antojo,
a este musgo de la roca donde me alojo.
En el panal de tus cuevas
puedo ocultarme y brotar,
y en tus recónditas corvas
puedo poblarte y amar,
desde tu tobillo moreno
al sonido de la trenza de tu largo pelo.
Me dices "good bye"
en tu nota tan ricamente,
y no me hago a la idea
de no volver a verte.
Si lo llego a saber, mimosa,
no te bajo el puente,
me tiré de cabeza
y me arrastró la corriente.
Este es mi destino,
al cabo de la calle estoy:
me siento como aquel ladrón
que busca su fortuna
en un callejón
por donde nunca pasa nadie.
Como un burro amarrado
a la puerta del baile.
Mi primo, que tiene un bar,
desde siempre me ha dicho,
y me consta que todo lo dice
de muy buena fe:
tanto tienes, tanto vales:
no se puede remediar.
Si eres de los que no tienes,
a galeras a remar.
Y si sólo tengo "love",
¿qué es lo que valgo yo?
Si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
Ahora necesito "love",
es mi única ambición;
como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Baila conmigo, amor,
que soy muy cariñoso, guapa,
que aunque muy chico y muy feo,
piloto de aeroplano soy.
Llévame al cine, amor,
y a comer un arrocito a Castellón
Si total son cuatro días,
"pa" que vas a exprimirte el limón
"Escolta", Piquer,
dame aire con tu abanico
"que sóc de Barcelona
i em moro de calor".
Si sólo tengo "love",
¿qué es lo que tengo yo?
Si tengo ganas de bailar,
¿para qué voy a esperar?
Ahora necesito "love",
es mi única ambición;
y como yo no sé bailar,
a galeras a remar.
Y si sólo tengo "love",
¿qué es lo que valgo yo?
Si tengo ganas de bailar
¿para qué voy a esperar?
Ahora necesito "love"
porque mi novia me dejó
Como yo no sé bailar,
a galeras, a remar.
Ahora sólo tengo "love"
Dame tu caramelo, amor,
dame el almibar
que tiene todo ese sabor
que tu transpiras.
Retama, espliego con tu olor,
me dan la vida;
si tu me dejas moriré
de dulce herida.
Tres veces yo te traicioné
fué por orgullo,
despecho la primera fue,
la última un gusto.
Que, aunque otras bocas bese, mi niña,
y otros cuerpos abrace en mi vida,
sé que nunca será lo mismo.
Dicen que el que canta su mal espanta.
Vaya, "my darling", te marchaste
y me dejaste como merluza sin espinas.
Antes de conocerte a ti
yo era un chiquillo;
fue conocerte, corazón
y ver el brillo
del verdadero vacilón
que da una hembra.
No son sólo palabras para cantarlas,
y es un hecho bien cierto que a veces pasa,
desde que me dejaste soy un muñeco,
escombro, ruina, sombras,
un trapo viejo.
Que aunque otras veces "my darling",
y otros cuerpos abrace en mi vida,
sé que nunca será lo mismo.
Dicen que el que canta su mal espanta.
Dame botella colocón
mi compañera,
empino el codo con fruición,
nadie me espera.
Subo la cuesta de mi "street"
hacia mi casa,
nadie me espera en el hogar,
la vida es bella.
Dame tu caramelo, amor,
dame el almibar,
que tiene todo ese sabor
que tu destilas.
Retama, espliego con tu olor,
me dan la vida;
si tu me dejas moriré
de dulce herida.
Tela, cinta,
otra vez a empezar.
Lápiz, tinta,
y al paisaje a robar.
Y al placer de reencontrar
el limbo de un tiempo que se nos va.
Libro, nube,
ese es mi descanso.
Arbol, fuente,
cada vez que despierto.
Ser durmiente.
En la espuma de un antojo camuflarse.
Para completa inocencia,
en las calderas del sueño divagar.
Que los días se van,
ríos son.
Ahora quiero sentir,
caminar.
Ahora quiero pintar,
percibir
el color de esa flor
que se marchitará.
Pinto, verdes
parajes de belleza desolada,
vivo lo efímero y su valor.
Bebo, apuro
desperdicios de mi vida,
me recojo en la templanza
de la tregua que me da
la anestesia del recuerdo.
Que los días se van,
ríos son;
ahora quiero sentir,
caminar;
ahora quiero pintar,
percibir
el verano fugaz
que ya se nos va.
Lápiz, tinta,
y al placer de reencontrar.
Dejé la estepa
cansado y aturdido,
pasto de la ansiedad.
No hay otros mundos
pero si hay otros ojos,
aguas tranquilas
en las que fondear.
Mar antiguo, madre salvaje,
de abrigo incierto
que acuna el olivar.
Muge mi alma confusa y triste;
ojos azules en los que naufragar.
Te he echado tanto de menos
patria pequeña y fugaz:
que al llegar cruel del norte el huracán
no se apague en tu puerto el hogar.
Mar antiguo, madre salvaje,
en tus orillas de rodillas rezaré.
Tierra absurda que me hizo absurdo,
nostalgia de un futuro azul en el que anclar.
Triste y cansado,
con los viejos amigos
el vino y el cantar:
mientras quede un olivo en el olivar
y una vela latina en el mar.
Viejos dioses
olvidados
mantenednos
libres de todo mal.
Mar antiguo,
dios salvaje
de la encina
y del gris olivar.
Yo he visto las maravillas de la creación
sin ni tan siquiera abrir los ojos.
Y tu siempre has estado a mi lado,
a miles de kilómetros o entre mis brazos.
Te amo como se ama por primera vez,
cuando aún no hay constumbres.
Lejos de las leyes de los hombres,
donde se diluye el horizonte.
He visto el paraíso y el infierno
sin ni tan siquiera abrir los ojos,
y tu siempre has estado a mi lado,
a miles de kilómetros o entre mis brazos.
Te amo como se ama por primera vez
cuando aún no hay costumbres.
Lejos de las leyes de los hombres
donde se diluye el horizonte.
No queda nada aquí
por hacer... nada;
ni nada que ofrecer
que no tengas ya.
En el columpio azul
de tus besos metálicos
me quiero abandonar
como un animal.
Con la piel quemada
por el sol
el salitre y el amor.
Correr y atravesar
mil vidas grises de gente gris.
Correr y abandonarlo todo.
Correr y delirar
siempre a tu lado dulce amor.
Llegar hasta el final de tí.
Con la mente turbia,
los sentidos afilados,
medio locos.
Del templo a la taberna
por entre los viñedos
tu nombre gritaré.
Desde la selva azul
de tu pelo enredado
hasta el vapor de miel
de tu alma al despertar.
Correr y delirar
siempre a tu lado dulce amor.
Correr y abandonarlo todo.
Correr y atravesar
mil vidas grises de gente gris.
Llegar hasta el final de todo.
A jazmín, mi niña huele a jazmín.
A mujer
y a flores del amanecer;
a agua de mar,
a aire fresco y a sol.
Una triste maleta
para un triste caminar;
luz triste de hotel de ciudad.
Sólo hay una cosa
que me pueda confortar
recordar a mi niña
lejos del hogar.
A jazmín
mi niña huele a jazmín
A mujer
y a flores del amanecer.
Cómo huele mi niña!
A aire fresco y a sol,
a agua de mar y a romero,
a flores del amanecer,
a sal, a tronco de olivo
a espiga de trigo en Abril,
a hinojo y a rocío,
a nube, a espuma y a champan,
a cera de cirio y a incienso ...
Mi niña huele a jazmín.