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2014

Grabado en The Clubhouse Studio, Rhinebeck (NY)
y Music Lan, Avinyonet de Puigventós (Girona).
(P) + © 2014 Sony Music Entertainment España S.L.
Producido por Manolo García.
Producción ejecutiva de Perro Records.
Temas incluidos
Letras y créditos
Letra y música: Manolo García
Zachary Alford - batería
Jack Daley - bajo
Earl Slick - guitarra acústica y eléctrica
Gerry Leonard - guitarra eléctrica
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
Manolo García - voz y coro
Hoy, mañana quizá
y la suerte de unas cuantas primaveras.
Hoy, mejor no esperar
que la vida se me escora con la espera.
Caminaré, si mi tiempo se me escapa
por las rendijas de la soledad.
Caminaré. Si no avanzo y me adormezco
es que algo estoy haciendo mal.
Caminaré. Hoy.
Y mejor no esperar,
que la vida se esfuma en la espera,
paciente pero nunca ausente,
que si espero demasiado mi tren se alejará.
Y subo a las montañas
y con arte y otras mañas
pinto piedras y consigo volar.
Eso hago, poca cosa,
sólo busco el perfume en la rosa
y del mundo, caminar.
Hoy.
Hoy, pienso al caminar.
Caminando se me aclaran las ideas.
Hoy, espero no errar
y si yerro salga el sol por Antequera.
Caminaré, que el camino cunde tanto
que en cien vidas no lo gastaré.
Y aprenderé que aunque nunca hay vuelta atrás,
puerto y ancla no habré de perder.
Caminaré.
Y mejor respirar
que la vida sin resuello se estrecha,
viviendo sé que de prestado.
Y el que vive a su manera
no precisa ni mundo ni montera.
Y hoy, mejor se andará
si se quiere menos de lo que se espera.
Hoy.
Letra y música: Manolo García
Zachary Alford - batería
Jack Daley - bajo
Earl Slick - guitarra eléctrica
Gerry Leonard - guitarra eléctrica y acústica
Mike Garson - órgano
Manolo García - voz y coros
Ella dijo vete,
lo repitió dos veces más,
a la tercera, giré mi timón
rumbo a Los Ángeles, California;
donde hay naranjas y mezcal
y vaqueras de ciudad.
Juro que sobreviví,
sólo vedme y juzgad.
Cantan los perros y silban
balas de traca final.
Un año más que no nieva
el día de Navidad.
Que no dejen de sonar
campanas de libertad.
Vida que brota exultante,
no te voy a defraudar.
Vete, dijo ella,
poeta en Nueva York, pensé;
donde Lou Reed a Lorca conoció,
a esa estación lunar me encaminé.
No me voy a relajar,
vengan dagas, más amor,
sajaré mi corazón.
Brillaré en la oscuridad.
Bailan los buitres y giran,
planetas sobre el palmeral.
Cerraduras que no cierran,
besos de adiós de cristal.
Desde Bombay a Ramala
fui caminando hacia atrás,
con vara de fresno viejo,
sayo color azafrán.
Bailan los perros y silban,
balas que te correrán.
Bailan los perros, disparan
dardos que marca el azar.
La copa ajena me tienta,
néctar que no he de probar.
Que no dejen de sonar
campanas de libertad.
De continuar la farsa
máscaras y al carnaval.
Que no dejen de sonar
campanas de libertad.
Que no dejen de sonar.
Letra y música: Manolo García
Zachary Alford - batería
Jack Daley - bajo
Earl Slick - guitarra eléctrica
Gerry Leonard - guitarra acústica de doce cuerdas y eléctrica
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
David Torn - guitarra eléctrica
Manolo García - voz y coros
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Tuve que cruzar el puente,
tuve que pararme al sol,
a esperar la buena suerte,
a volver a entrar en calor.
Si vuelve a suceder,
si me vuelvo a enamorar,
tendré que andar con más tino.
Y no creo que el destino
ya esté escrito y por firmar.
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Sí. Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Tuve que dejar mi casa,
renuncié a mi porvenir.
Atrapado en turbias aguas
tuve que vivir sin mí.
Desnudo y solo me sentí.
Caminé sin rumbo por las calles tan extrañas para mí.
Y miré la luna colgada de los pisos altos y sentí
que es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Sí. Que es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Tuve que cruzar el puente,
sentarme a descansar al sol,
negarme a resbalar por la pendiente,
volver a encontrar color.
Tuve que salvar el puente,
tuve que pararme al sol.
Tuve que cruzar el puente.
Y es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Y es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Es mejor sentir.
Letra y música: Manolo García
Sterling Campbell - batería
Jack Daley - bajo
Gerry Leonard - guitarra eléctrica
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
Manolo García - voz y coros
Pan de oro me regalas,
me agasajas con rodajas de tu suerte.
Tú, que crees que aún posees
la simiente que nace del temple,
pan de oro me regalas.
Me engolosinabas ayer,
hoy ya no te lo permito.
Tu rechazo fue escarcha fría
con la que aderezaste nuestro final
civilizado y exquisito.
Me engolosinabas ayer.
Pan de oro te devuelvo.
No te esfuerces, ya ves, no soy perfecto.
Tu desprecio, tu soberbia
no han dejado que soldaran
bien los desperfectos.
Pan de oro me regalas,
me regalas pan de oro.
Me engolosinabas ayer.
Todo en esta vida tiene su momento.
Tu rechazo, la escarcha fría
que me hizo estratos, capas de cebolla,
planeta estéril de tu firmamento.
Me engolosinabas ayer,
me estratificabas ayer.
Pan de oro me regalas,
ácimo pan te devuelvo.
Pan de oro fermentaba,
pan de oro, duro hierro.
Pan de oro, ahora es tarde para dádivas,
no quiero reencuentros de desguace.
Ahora soy el laminado
que se ha ido soldando tarde y mal a la intemperie
y así, fragmentado, mis despertares
son ralentizados y en trance.
Pan de oro me prometes,
pan de oro no te acepto.
Pan de oro ya no quiero,
tu pan de oro te devuelvo.
Letra y música: Manolo García
Zachary Alford - batería
Jack Daley - bajo
Earl Slick - guitarra eléctrica
Mike Garson - teclados y piano
Manolo García - voz y coros
Yo que te veneré, por ti arrastré la noche.
Yo que te veneré, por ti arrasé la noche.
Por ti veneré la noche,
por ti arrastré cadenas que no merecía.
Por ti me tragó la noche.
Nadie merece la suerte
del crepitar y el desgarro.
Por ti veneré la noche
hasta salirme de vía.
Llegará una melodía, en el viento sonará.
Sonará una baraúnda de truenos, sonará
y un oscuro viajero tañerá su cítara ante tu puerta.
Llegará su melodía, en el viento sonará.
En medio de la noche, anclada, barco dormido,
deshabitada estará tu alma.
Y yo te veneré.
Y yo te veneré.
Y yo te veneré.
Tanto te veneré...
Yo que te veneré, por ti arrastré la noche.
Yo que te veneré, por ti arrasé mil noches.
Por ti veneré la noche. Subí, por ti
a esa rueda que quema la vida.
Por ti veneré la noche, que fue primera luz perdida,
que fue sucia, inútil noche.
Siempre supe que esperar
no serviría de nada,
al llegar habías empezado a irte
y yo lo soportaría.
Llegó una melodía, en el aire sonó.
Sonó una melodía de sirenas, un cantar,
un brillo de pura espuma,
de espejismo artero que nunca cesa.
Y yo te veneré.
Y yo te veneré.
Y yo te veneré.
Y yo te veneré.
Letra y música: Manolo García
Sterling Campbell - batería
Sara lee - bajo
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
David Torn - guitarra eléctrica
Manolo García - guitarra eléctrica, voz y coros
Subo escalas, bajo escalas,
busco el diapasón perfecto.
Roto el dique, fuerzo el karma,
nada calma mi ansiedad.
Si es precario el mundo,
más lo es vivir al borde de una sima
que unos pocos ahondan.
Por qué hemos de admitir que esos pocos
puedan hacer sufrir a tantos
y envolver nuestras vidas de gris.
Fragor y lágrimas.
En seres, marionetas frenéticas.
Hoy soy cometa
en páramos yermos
de rabia y frustración.
Fragor y rabia.
Me hastía ser
frenético títere
de unos derviches
con mente de páramo gélido.
Subo notas, bajo escalas,
arde el diapasón perfecto.
Roto el dique, fuerte el karma,
recio viento barrerá
albañales de mentiras.
Calmo el miedo, bebo el aire,
no hago juego, no doy más.
No, no voy a jugar más.
No más penitencia.
Fragor y lágrimas.
En seres, marionetas frenéticas.
Soy un asceta
en páramos yermos
de rabia y frustración.
Fragor y rabia.
Me hastía ser
frenético títere
de unos derviches
con mente de páramo gélido.
En páramo gélido.
En páramo gélido,
recio viento. Clamor barrerá.
Letra y música: Manolo García
Cañizares - guitarra española
Sterling Campbell - batería
Sara Lee - bajo
Gerry Leonard - guitarra eléctrica
Manolo García - voz y coros
Esta noche he soñado con David Bowie.
Me cruzaba con él, le decía al pasar:
No quiero molestarle, señor, pero he de decirle
gracias, ¡ay! muchas gracias.
Gracias por una vida haciendo feliz a la gente.
Thank you for a life making people feel happy.
Gracias por esa vida, por ese soplo de vida.
Él ha musitado algo, se ha dado la vuelta,
secándose una lágrima que manaba ascendiendo
desde el centro del mundo.
De sus labios volaban mariposas.
Gracias por una vida haciendo feliz a la gente.
Thank you for a life making people feel happy.
Gracias por esa vida, por ese soplo de vida.
Me he despertado pensando que cada uno juega sus cartas.
Me he despertado pensando que cada uno agota sus bazas
¡Aaaah!
Letra y música: Manolo García
Cañizares - guitarra española
Sterling Campbell - batería
Sara Lee - bajo
Gerry Leonard - guitarra eléctrica y acústica
David Torn - guitarra eléctrica
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
Manolo García - voz y coros
Te vi inesperadamente en un bar.
Estabas mucho más delgada,
ya no eras la chica-adverbio que yo conocí.
En tu cara ya no se dibujaba
el gesto de querer comerte el mundo
y tuve la sensación de que ahora luchabas
para que el mundo no te comiese a ti.
A la desesperada, luchabas.
Y eso fue todo. Seguí mi camino.
Y eso fue todo. Seguí mi camino,
sin retorno hacia los libros leídos
pero no olvidados.
A encontrarme con mis amigos
del Club de los amantes desairados.
Tocados pero nunca hundidos,
heridos pero restañados.
Noqueados y en la cuenta atrás.
Exhaustos pero no acabados.
Te vi como antaño, inasible y carnal,
aparente vestal, radiante aura.
Mirando tus contornos de amazona sentí
que el pasado es cristal babeado por caracola.
Tu gesto de querer comerte el mundo,
tus ganas de querer comerte el mundo
eran ahora risa, mueca despechada.
Para que el mundo no te comiese a ti,
náyade, luchabas, templabas.
Y eso fue todo. Seguí mi camino,
sin retorno hacia los viejos sueños
tantas veces postergados.
A ampararme en el Club
de los que juran que han vivido... tocados.
Tocados pero no abatidos.
Valientes pero arcabuceados.
Bregados, mas por empezar,
enteros, mas desmenuzados.
Letra y música: Manolo García
Zachary Alford - batería
Jack Daley - bajo
Gerry Leonard - guitarra acústica y eléctrica
Earl Slick - guitarra eléctrica
David Torn - guitarra eléctrica
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
Manolo García - voz y coros
Tú me obligaste a sentirme bien en soledad.
A bucear a una profundidad extraña
que me hacía sentir un pez abisal
a miles de kilómetros bajo la supericie
de un mar de lágrimas.
Acostumbrarme a vivir sin luz.
Sin la luz de tus ojos verdes
desde que me apagó tu magia.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad instalado.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad atascado.
En esta soledad hundido
los días de cielos desangelados.
En esta soledad impostado.
Viendo en los amaneceres
brillar la espuma de las olas
que rompe el malecón
barrido por un viento huracanado.
En esta soledad instalado.
Tú me obligaste a sentirme bien en soledad.
Hiciste de mí un solitario, un eremita
que se acostumbra a ese pesar
y acaba de soliloquios en cueva renegrida
que ni el lobo habita.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad emboscado.
En esta pleamar hundido.
En esta cenicienta y cobarde soledad,
en esta oscuridad amparado.
Anulado por esa iniquidad
un día desperté avergonzado
de mi atolondrado letargo.
Hay otras formas de amar, pensé,
digamos no monoteístas.
De amor en varias direcciones.
Expandiendo, expandiendo onda.
Expandiendo (onda).
Letra y música: Manolo García
Víctor Iniesta - guitarra española
Juan Carlos García - percusión
Íñigo Goldaracena - bajo
Efrén López - rabab y zamfonia
Manolo García - guitarra eléctrica, voz y coros
De esquilas de verbena
mi cinto de cuero adorno,
a ver si vuelve pronto
ese fueguito que añoro.
Ese fueguito cierto
que nunca presta el vino
ni jugar al azar huero
ni algunos falsos amigos.
Y volveremos a encontrarnos
donde los ríos desaguan.
Caminaremos sin hablarnos,
sólo hablarán las miradas.
Y volveremos a encontrarnos,
volveremos a encontrarnos.
De pájaros de barro
engalano mi guerrera,
a ver si vuelve pronto
otra pasión que me pueda.
Otra pasión de trance,
de latido en golpe lento,
de esas que entrando al lance
te alocan sin tú saberlo.
Y volveremos a encontrarnos
donde los ríos desaguan.
Caminaremos sin hablarnos,
sólo hablarán las miradas.
Y volveremos a encontrarnos,
volveremos a encontrarnos.
Volveremos a encontrarnos.
Letra y música: Manolo García
Sterling Campbell - batería y percusión
Sara Lee - bajo
Gerry Leonard - guitarra eléctrica y acústica
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
David Torn - guitarra eléctrica
Mike Garson - piano
Manolo García - voz y coros
De noche viaja Irma la Dulce.
Bebe los vientos, dormirá mañana.
Irma la dulce, la que siempre besa
con esos labios suyos de porcelana.
Con sus colmillos fríos, de frío invierno,
con extravío voraz de infierno.
Descubre el mundo cuando navega
en copos de catalejo.
Quiéreme bien, Irma la Dulce,
a tu lado caminaré.
Quiéreme así, sin sentimientos.
Sin ti, la vida cuan obscena es.
Quiéreme, dulce, sin los estragos
de algún malhadado final;
de su malhadado final.
Colibrí en sus devaneos.
Bella flor de sumidero.
Escriba absorta en sus tinteros.
Te revuelves como bicha acorralada,
bañada de sándalo, en solares
donde las gitanas bailan,
en los umbrales de lo que tú buscas
por soleares.
Quiéreme bien, Irma la Dulce.
Canta para mí tu verdad.
Quiéreme así, Irma la ardiente.
Que tus pupilas profundas sean mi mar.
Quiéreme inerte en oda de arpas,
que amarte es la vida olvidar.
Quiéreme bien, quiéreme siempre.
Hoy serás tú mi suprema verdad.
De esquejes vivos renaces,
rompes los lazos,
pueblas de vida mis yermos y regatos.
Calmas mis años, Irma la Dulce,
con lamparitas de San Antonio.
Pábilo y credo en mi desvarío,
mi dulce oprobio.
Letra y música: Manolo García
Cañizares - guitarra española
Sterling Campbell - batería
Sara Lee - bajo
Jack Petruzzelli - guitarra eléctrica
Juan Carlos García - cajón
Manolo García - voz y coros
Todo es ahora y todo por venir.
Sólo puedo estar en un solo lugar.
En las calles, en un mundo irreal,
baila cada alma en su carnaval.
En umbrales de mundos umbríos,
abrigando miradas vacías,
en vano te esperé,
sin ti aprendiendo de mí.
En umbrales de luz y fulgores,
espacio sin tiempo ni sombra,
levanto el devastado jardín.
Todo es ahora, detrás no queda nada.
Todo es ahora, cuando en las hogueras se baila.
Todo es ahora, mientras siga girando la noria.
En cadencias de cuna
buscando un sereno cielo,
allí me realicé.
Aprendiendo de todo viví.
Donde arden relojes sin horas,
entre vidas que enceladas no avanzan.
En el vacío tuve que ser,
mientras iba aprendiendo de mí.
Todo es ahora precario y falaz,
coraje de hombres que se han de rebelar.
Ciudades de viento que la arena ha de barrer,
que en la paz de las mañanas volverán a crecer.
Todo es ahora y todo por venir.
Sólo puedo estar en un solo lugar.
En las calles, en un mundo irreal,
baila cada alma en su carnaval.
Todo es ahora y todo está por venir.
Todo es ahora, detrás no queda nada.
Duermen las horas cuando en las hogueras se baila.
Todo es ahora mientras sigue girando la noria.
Todo es ahora. Todo es ahora.
Todo es ahora, cuando el largo camino se hace corto.
No será nunca cuando el corto camino se haga largo.
Letra y música: Manolo García
Zachary Alford - batería
Jack Daley - bajo
Earl Slick - guitarra eléctrica
Gerry Leonard - guitarra eléctrica
Marta Semai - coros
Carmen García - coros
Manolo García - voz y coros
Tus ojos cabriolean
en un rostro que aún es bello
tras quince años de mala vida.
Ahora, joven en la esencia,
recupera la inocencia
en otras noches distintas.
Es tiempo de retornar.
Volver grupas y aprender,
rectificar y asumir.
Gravita humilde, pide agua.
Ahora pide la sed
que necesitan las almas.
Y ahora vuelvo a empezar
ciento y una vez más.
Sin temor ni tristeza
me orillo, ave Fénix,
renazco, vuelvo a empezar.
Pide para mí la sed
que necesitan las almas.
La obtendré a condición
de volverme un poco niño.
En cada final hay una marca
desde la que volver a empezar.
Tus ojos, rojas ascuas,
en un rostro nacarado
tanto amanecer despierta.
Debes volver a encontrarte.
Despojarte de penumbras.
Atrás queda el filo de los estoques,
atrás para siempre en la negra noche.
Es tiempo de pelear,
cerrar filas y entender
que lo que sola no puedas hacer,
amigos contigo lo harán.
Letra y música: Manolo García
Charly Sardà - batería
Íñigo Goldaracena - bajo
Albert Serrano - guitarra eléctrica
Efrén López - zamfonia
Manolo García - guitarra eléctrica, teclados, voz y coros
Exprimir la vida quiero.
Hoy es un logro seguir en esas,
que a veces la muy ladrona
se pone arrecha.
Y a los que aman sin demandar
y a los que aman sin pedir nada.
A los que aman sólo entregando,
A los que se entregan no sin denuedo,
salud y larga vida amando.
Y ahora vamos a dar un paseo,
a bebernos los días que se nos regalan.
A airear la nada, recrear la vista
y darle oreo a la trasnochada.
Exprimir la vida quiero.
Hoy es un logro seguir en esas,
que a veces la muy somera
se me enrevesa.
Y a los que aman y se equivocan,
a los que aman sin demandar.
A los que aman sólo entregando,
a los que se entregan no sin denuedo,
salud y larga vida errando.
Y ahora vamos a andar despacio
por nuestro sagrado y pequeño espacio.
Y que los desencantos sean barridos por nuevos encantos.
Vamos a andar serenos pedaleando como señores,
que la balanza iguale heridas doloridas y emociones.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Fuiste la suerte para el perdedor,
la bola de fuego que cae en la cuneta
al paso del corredor.
Silbando cielos de tormenta,
crecida de lodos que arrastran culebras
cubriendo los ejes de las carretas.
Buscando trópicos de luz
fuiste apariencia de remanso,
tregua para el soñador.
Horizonte que escapa según avanzas
en las carreteras rugientes,
en los transitados caminos de la desesperanza.
No volviste más y ocupan tu lugar
los trigos encendidos de mayo.
En noches estrelladas cuando rendido caigo
en el sueño de los justos olvidados.
Sé que me equivoqué
en un poético paisaje de cenizas y rosas.
Sé que me equivoqué
en mi paisaje sin ventanas al mar.
Fuiste perdón para el perdedor,
la doble ilusión de un óleo que Dalí nunca terminó.
Atrayente fuerza en desnuda cuerda,
lima de afilado diente
que al espíritu llega,
que al tuétano ataca.
No volviste más. Cansado de esperar
te tuve en un anillo de antojos.
Sé que un día más otro beberá
del hondo crepitar de tus ojos.
Sé que me equivoqué
en el hermético lenguaje de azaleas y rosas.
Sé que me equivoqué
en mi ampararme en tus salinas sin sal.
Sé que me equivoqué
en mi arboleda, blanca armiño sin hojas.
Donde no pasan las horas mientras crece el rosal,
donde bailarán las ninfas mientras suene el último vals.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Busco cielos, rompo el hielo
a pensamientos fusileros.
Busco encuentros, nuevos vientos
en bailes de cisne.
Surco el agua en los desiertos,
soy estatua en libertad.
Nuevas vidas, eso quiero
donde pueda respirar.
Crudo es el momento.
No son los lamentos
los que harán de cortafuegos
y asi dejar de graznar.
Me despierto enfermo
cuando quemo queroseno.
En vano intento calentarme
en esta noche Walpurgis.
En este iglú no hay plenitud,
sólo obediencia.
Quiero puertas siempre abiertas
o ventanas por las que salir.
Grito al cielo, rompo el velo
al corsé del contra corazón.
Con luces que arañan
en trémolos de espada.
Baten las campanas al viento.
Salmos y serpientes, cae la torre
con los combatientes, los peones
y los jugadores también.
Flor de granados exánimes
que saldarán las deudas sin sangre.
Me despierto enfermo
cuando quemo queroseno.
Crudo es el momento.
No son los lamentos
los que harán de cortafuegos
y así dejar de graznar.
Quiero historias no contadas
y vestigios de vida anterior.
Y ventanas ojivales
a un sentir que el mundo adormeció
en transitadas trastiendas,
lejos de lo que se espera
de nosotros sin contar con nosotros.
Surco el agua en los desiertos,
soy estatua en libertad.
Nuevas vidas, eso quiero
donde pueda respirar.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Antonio Fidel - bajo
Es una tarde bajo la arboleda,
lánguido estío de luz medieval.
Sobre un lecho mullido de agujas
exploramos piel y tacto,
piel y tacto de húmeda piel.
En los labios, perlas de brillo salado
y cetros y coronas para adueñarse
de la noche entrante de acebuches
y flamígeras nubes de rojo.
Dejando vivir, dejando crecer
la fantasía loca del amor.
Dejando vivir, dejando crecer
en nuestro pecho los molinos
que mueven el soplo de algún loco dios.
Dejadlo surgir, dejadlo crecer.
Es una tarde bajo la arboleda
y la esperanza un destellear que ofrece
fragancia de estrellas de pérgola
reflejadas en los charcos, asideros albos,
blanca estela que empuja a existir.
Dejando vivir, dejando crecer
apoteósico incendio arrasador.
Dejadlo crecer hasta extinguir
cuando agotados los misterios
el hastío descifrado
agotan pasado y pasión.
Dejadlo morir apagándose ya
al torbellino envolvente en su remitir.
Dejando vivir, dejando crecer
en nuestro pecho los molinos
que mueven el soplo de algún loco dios.
En nuestro pecho los molinos
que mueven el soplo de algún loco dios.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Deja que me ría
que me parta de risa,
hoy seré el gachó que se salta la misa.
No es pecado mortal
si el rico no trabaja,
tú pónselo a tiro
y te desfalca la caja.
Ana, linda Ana.
Sister, hola hermana.
Desde el lunes
espero impaciente el fin de semana.
Sister, hola sister.
Por suerte hay excepciones
de gente muy honesta
sin más afectaciones
ni cínica burlesca.
No le temo a nada
ni al trabajo duro
porque estar sin un duro
no es ninguna humorada.
Ana, linda Ana.
Sister, hola guapa.
Siempre esperando el viernes
y este no se escapa.
Sister, qué tal sister.
Pico piedra, cargo arena,
pico y pala,
trago polvo con todas mis ganas.
No soy nadie, soy obrero.
No me oprimas que me enciendo
y no quiero.
Ana, linda Ana,
de ti estoy enamorado.
Hoy al salir del trabajo camino
y camino al salir del trabajo
silbando calle abajo.
Sister, chica guapa.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Antonio Fidel - bajo
Hoy, mañana quizá
y la suerte de unas cuantas primaveras.
Hoy, mejor no esperar
que la vida se me escora con la espera.
Caminaré, si mi tiempo se me escapa
por las rendijas de la soledad.
Caminaré. Si no avanzo y me adormezco
es que algo estoy haciendo mal.
Caminaré. Hoy.
Y mejor no esperar,
que la vida se esfuma en la espera,
paciente pero nunca ausente,
que si espero demasiado mi tren se alejará.
Y subo a las montañas
y con arte y otras mañas
pinto piedras y consigo volar.
Eso hago, poca cosa,
sólo busco el perfume en la rosa
y del mundo, caminar.
Hoy, camino al pensar.
Caminando se me aclaran las ideas.
Hoy, espero no errar
y si yerro salga el sol por Antequera.
Caminaré, que el camino cunde tanto
que en cien vidas no lo gastaré.
Y aprenderé que aunque nunca hay vuelta atrás,
puerto y ancla no habré de perder.
Caminaré.
Y mejor respirar
que la vida sin resuello se estrecha,
viviendo sé que de prestado.
Y el que vive a su manera
no precisa ni mundo ni montera.
Hoy.
Hoy, mejor se andará
si se quiere menos de lo que se espera.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Ella dijo vete,
lo repitió dos veces más,
a la tercera, giré mi timón
rumbo a Los Ángeles, California;
donde hay naranjas y mezcal
y vaqueras de ciudad.
Juro que sobreviví,
sólo vedme y juzgad.
Bailan los perros y silban
balas de traca final.
Un año más que no nieva
el día de Navidad.
Que no cesen de sonar
campanas de libertad.
Vida que brota exultante,
no te voy a defraudar.
Ella dijo vete,
poeta en Nueva York, pensé;
donde Lou Reed a Lorca conoció,
a esa estación lunar me encaminé.
No me voy a relajar,
vengan dagas, más amor,
sajaré mi corazón.
Refulgiré en la oscuridad.
Bailan los buitres y giran,
planetas sobre el palmeral.
Cerraduras que no cierran,
besos de adiós de cristal.
Desde Bombay a Ramala
fui caminando hacia atrás,
con vara de fresno viejo,
sayo color azafrán.
Bailan los perros y silban,
balas que te correrán.
Bailan los perros, disparan
dardos que marca el azar.
La copa ajena me tienta,
néctar que no he de probar.
Que no cesen de sonar
campanas de libertad.
Vida que brota exultante,
no te voy a defraudar.
Que no dejen de sonar
campanas de libertad.
Que no dejen de sonar.
Bailan los perros y silban
balas de traca final.
Si continua la farsa
máscaras de carnaval.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Tuve que cruzar el puente,
tuve que pararme al sol,
a esperar la buena suerte,
a volver a entrar en calor.
Y si vuelve a suceder,
si me vuelvo a enamorar,
tendré que andar con más tino.
Que no me vale que el destino
ya está escrito y por firmar.
Que es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Sí. Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Tuve que dejar mi casa,
renuncié a mi porvenir.
Atrapado en turbias aguas
tuve que vivir sin mí.
Desnudo y solo me sentí.
Caminé sin rumbo por las calles tan extrañas para mí.
Y miré la luna colgada de los pisos altos y sentí
que es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Sí. Que es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Tuve que cruzar el puente,
sentarme a descansar al sol,
negarme a resbalar por la pendiente,
volver a encontrar color.
Tuve que cruzar el puente,
tuve que pararme al sol.
Tuve que cruzar el puente.
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor.
Sí.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Antonio Fidel - bajo
Pan de oro me regalas,
me agasajas con rodajas de tu suerte.
Tú, que crees que aún posees
la simiente que brota del temple,
pan de oro me regalas.
Me engolosinabas ayer,
hoy ya no te lo permito.
Tu rechazo, la escarcha fría
con la que aderezaste nuestro final
civilizado y exquisito.
Te recocijabas ayer.
Pan de oro te devuelvo.
No te esfuerces, ya ves, no soy perfecto.
Tu desprecio, tu soberbia
no han dejado que soldaran
bien los desperfectos.
Pan de oro me regalas.
Pan de oro me regalas.
Me engolosinabas ayer.
Todo en esta vida tiene su momento.
Tu rechazo, la escarcha fría
que me hizo estratos, capas de cebolla,
planeta estéril de tu firmamento.
Me engolosinabas ayer,
me estratificabas ayer.
Pan de oro me regalas.
Pan de oro te devuelvo.
Pan de oro me regalas.
Pan de oro te devuelvo.
Pan de oro, ahora es tarde para dádivas,
no quiero reencuentros de desguace.
Ahora soy el laminado
que se ha ido soldando tarde y mal a la intemperie
y así, fragmentado, mis despertares
son ralentizados y en trance.
Pan de oro me regalas.
Pan de oro te devuelvo.
Pan de oro me regalas,
pan de oro no te acepto.
Sí.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Subo escalas, bajo escalas,
busco el diapasón perfecto.
Roto el dique, fuerzo el karma,
nada calma mi ansiedad.
Si es precario el mundo,
más lo es vivir al borde de una sima
que unos pocos ahondan.
Por qué hemos de admitir que esos pocos
puedan hacer sufrir a tantos
y envolver nuestras vidas de gris.
Fragor y lágrimas.
En seres, marionetas frenéticas.
Somos cometas
en páramos yermos
de rabia y frustración.
Fragor y rabia.
No acepto
ser frenético títere
de unos derviches
con mente de páramo gélido.
Subo notas, bajo escalas,
arde el diapasón perfecto.
Roto el dique, fuerte el karma,
sube un mar que anegará
albañales de mentiras.
Calmo el miedo, bebo el aire,
no hago juego, no doy más.
No voy a jugar más.
No me creo nada más.
Fragor y lágrimas.
En seres, marionetas frenéticas.
Somos cometas
en páramos yermos
de rabia y frustración.
Fragor y rabia.
No acepto
ser frenético títere
de unos derviches
con mente de páramo gélido.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Antonio Fidel - bajo
Esta noche he soñado con David Bowie.
Me cruzaba con él, le decía al pasar:
No quiero molestarle, señor, pero he de decirle
gracias, ¡ay! muchas gracias.
Gracias por una vida haciendo feliz a la gente.
Thank you for a life making people feel happy.
Gracias por esa vida, por ese soplo de vida.
Él ha musitado algo, se ha dado la vuelta,
secándose una lágrima que manaba ascendiendo
desde el centro del mundo.
De sus labios volaban mariposas.
Gracias por una vida haciendo feliz a la gente.
Thank you for a life making people feel happy.
Gracias por esa vida, por ese soplo de vida.
Me he despertado pensando: cada uno juega sus cartas.
Me he despertado pensando que cada uno agota sus bazas.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Antonio Fidel - bajo
Te vi inesperadamente en un bar.
Estabas mucho más delgada,
ya no eras la chica-adverbio que yo conocí.
En tu cara ya no se dibujaba
el gesto de querer comerte el mundo
y tuve la sensación de que ahora luchabas
para que el mundo no te comiese a ti.
A la desesperada, luchabas.
Y eso fue todo. Seguí mi camino.
Y eso fue todo. Seguí mi camino,
sin retorno hacia los libros leídos
pero no olvidados.
A encontrarme con mis amigos
del Club de los amantes desairados.
Tocados pero nunca hundidos,
heridos pero restañados.
Noqueados y en la cuenta atrás.
Exhaustos pero no acabados.
Te vi como antaño, esmerilada y feraz,
vestal de aura dorada.
Mirando tus contornos de amazona sentí
que el pasado es cristal babeado por caracola.
Tu gesto de querer comerte el mundo,
tus ganas de querer comerte el mundo
eran ahora risa despechada.
Para que el mundo no te comiese a ti,
náyade, luchabas, templabas.
Y eso fue todo. Seguí mi camino.
Y eso fue todo. Seguí mi camino,
sin retorno hacia los viejos sueños
siempre postergados.
A ampararme en el Club
de los que juran que han vivido... tocados.
Tocados pero no abatidos.
Valientes pero arcabuceados.
Golpeados y en la cuenta atrás.
Heridos pero no acabados.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Tú me obligaste a sentirme bien en soledad.
A pelear a una profundidad extraña
que me hacía sentir un pez abisal
a miles de metros bajo la supericie
de un mar de lágrimas.
Acostumbrarme a vivir sin luz.
Sin la luz de tus ojos verdes
se alejó tu magia.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad instalado.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad instalado.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad instalado.
Viendo en los amaneceres
brillar la espuma de las olas
que rompe el malecón
barrido por un viento huracanado.
En esta soledad instalado.
Tú me obligaste a sentirme bien en soledad.
Hiciste de mí un solitario, un eremita
que se acostumbra a ese pesar
y acaba en tallo desgajado
que el viento no agita.
En esta soledad instalado
los días de cielos encapotados.
En esta soledad emboscado.
En esta pleamar hundido.
En esta cenicienta y cobarde soledad,
en esta oscuridad emboscado.
Anulado por esta iniquidad
sé que un día despertaré
de mi atolondrado letargo.
porque sé que hay otras formas de amar,
no monoteístas, digamos.
De amar en varias direcciones.
Expandiendo, expandiendo onda.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
De noche viaja Irma la Dulce.
Bebe los vientos, dormirá mañana.
Irma la dulce, la que siempre besa
con esos labios suyos de porcelana.
Con sus colmillos fríos, de frío invierno,
con extravío voraz de infierno.
mirando el mundo navegando
en copos de catalejo.
Quiéreme bien, Irma la Dulce,
a tu lado caminaré.
Quiéreme así, sin sentimientos.
Sin ti, la vida cuan obscena es.
Quiéreme, dulce, sin los estragos
de su malhadado final;
de su malhadado final.
Marioposa destinada
a ser flor de sumideros.
Carne de escriba y sus tinteros.
Te revuelves como bicha acorralada,
bañada de sándalo, en solares
donde las gitanas bailan,
en los umbrales de lo que tú buscas
por soleares.
Quiéreme bien, Irma la Dulce.
Canta para mí tu verdad.
Quiéreme así, Irma la ardiente.
Que tus pupilas profundas sean mi mar.
Quiéreme inerte en oda de arpas,
que amarte es la vida olvidar.
Quiéreme bien, quiéreme siempre.
Hoy serás tú mi suprema verdad.
De esquejes vivos renaces,
rotos los lazos,
pueblas de vida los yermos y regatos.
Bailan los años, Irma la Dulce,
de lamparita de San Antonio.
Pábilo y credo en mi desvarío,
mi dulce oprobio.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Antonio Fidel - bajo
Todo es ahora y todo por venir.
Sólo puedo estar en un solo lugar.
En las calles, en un mundo irreal,
donde baila cada alma en su carnaval.
En umbrales de mundos sombríos,
abrigando miradas vacías,
en vano te esperé,
sin ti aprendiendo de mí.
En umbrales de luz y fulgores,
espacio sin tiempo ni sombras,
levanto el devastado jardín.
Todo es ahora, detrás no queda nada.
Todo es ahora, cuando en las hogueras se baila.
Todo es ahora, mientras sigue girando la noria.
En cadencias de cuna y contornos
buscando un sereno cielo,
allí me realicé.
Aprendiendo de todo viví.
Donde arden relojes sin horas,
entre vidas que enteladas se arrastran.
En el vacío tuve que ser,
mientras iba aprendiendo de mí.
Todo es ahora precario y fugaz,
coraje de hombres que se han de rebelar.
Ciudades de viento que la arena ha de barrer,
que en la paz de las mañanas volverán a crecer.
Todo es ahora y todo por venir.
Sólo puedo estar en un solo lugar.
Todo es ahora.
En las calles, en un mundo irreal,
donde baila cada alma en su carnaval.
Todo es ahora y todo por venir.
Sólo puedo estar en un solo lugar.
Todo es ahora.
En las calles, en un mundo irreal,
donde baila cada alma en su carnaval.
Todo es ahora. Todo es ahora.
Todo es ahora, cuando el largo camino se hace corto.
No será nunca cuando el corto camino se hace largo.
Letra y música: Manolo García
Manolo García - batería, guitarra, percusión, armónica, teclados y voz
Iñigo Goldaracena - bajo
Tus ojos cabriolean
en un rostro que aún es bello
a pesar de la mala vida.
Ahora, joven en la esencia,
recupera la pureza
en otras noches distintas.
Es tiempo de retornar.
Volver grupas y aprender,
rectificar y asumir.
Gravita humilde, pide agua.
Ahora pide la sed
que necesitan las almas.
Y ahora vuelve a empezar
ciento y una vez más.
Sin temor ni tristeza
oríllate, ave Fénix,
renace, vuelve a empezar.
Pide para tí la sed
que necesitan las almas.
La obtendrás a condición
de que vuelvas a ser niña.
En cada final hay una marca
desde la que volver a empezar.
Tus ojos, rojas ascuas,
en un rostro nacarado
tanto amanecer despierto.
Debes volver a encontrarte.
Despojarte de penumbras.
Atrás queda el filo de los estoques,
atrás para siempre la negra noche.
Tiempo de pelear,
cerrar filas y entender
lo que sola no puedes hacer,
amigos contigo lo harán.
Singles
Es mejor sentir
2014 digital  
Caminaré
2015 digital  
Exprimir la vida
2015 digital  


Ediciones
Primera edición (2014)
frontaltraseralp/cd/csformatodiscográficapaísdatos adicionales 
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