2025
Grabado en Estudios Mas Riera.Mezclado en Estudios Bahía y Music Lan.
(P) + © 2025 Sony Music Entertainment España S.L.
Produción Manolo García.
Producción ejecutiva Galea Producciones.
Grabado en Estudios Mas Riera.Mezclado en Estudios Bahía y Music Lan.
(P) + © 2025 Sony Music Entertainment España S.L.
Produción Manolo García.
Producción ejecutiva Galea Producciones.
Temas incluidos
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Albert Serrano: guitarra elétrica y acústica.
Sara García: guiarra eléctrica.
Manolo García: voz, coros y bongos
Deberíamos dejar de correr.
Ralentizar nuestros pasos por el mundo.
Dejarle respirar.
Pensar en los recién llegados o en los que
han de venir.
Reflexionar antes de seguir asfaltando sin
límite, el planeta azul.
De seguir esquilmando los mares con nuestro
loco modo de vivir.
Reflexionarlo mucho antes de destruir un
solo centímetro cuadrado más.
No movernos como antílope nervioso.
Ser caballo calmo.
No movernos como antílope nervioso.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Albert Serrano: guitarra acústica, bajo y mandolina.
Manolo García: voz y coros.
Drapaire soc, com tots vosaltres.
Soc drapaire.
Drapaire poligonero soc, con tots vosaltres.
Soc drapaire.
Drapaires són reis, reines, bisbes i carreters.
Drapaires són reis, reines, bisbes i carboners.
Tots som drapaires.
Drapaires poligoneros.
---
Trapero soy, como todos vosotros.
Soy trapero.
Trapero poligonero soy, como todos
vosotros.
Soy trapero.
Traperos son reyes, reinas, obispos y
carreteros.
Traperos son reyes, reinas, obispos y
carboneros.
Todos somos traperos.
Traperos poligoneros.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Albert Serrano: guitarra acústica, eléctrica y bouzouki.
Manolo García: batería, voz y coros.
De nuevo amaneció y anocheció.
Solo en su deambular, buscando un soplo
cálido y no caer, guiarse por latido fiel,
blasfema estólido.
Y no caer.
Fuerza de voluntad no tiene y caerá.
Y no caer.
Camina abatido. Luz de farolas viejas.
La sinrazón, un animal que no necesita
abrevar.
Aullido lento. Le sale de muy adentro.
Cuán difícil es. Llega a un callejón con 100
puertas cerradas.
Solo le queda buscar a tientas. Solo buscar.
Huir de esos paisajes de trueno y cartón,
de ese falso lugar con su falso esplendor.
Vagando siempre, rayado como un vinilo
del 62, "doy para lo que doy", te insistes.
Un pie detrás de otro y avanzar buscando
solución.
Necesitando enmienda a tus errores, a tu
irreflexión.
Soléate, vuelve a reconocerte en un espejo,
encumbra tu dolor y que se esfume hacia
las nubes.
Que se lo lleven las lluvias y vientos, que se
lo lleven las aves del cielo.
Nada es fácil aquí. La vida es para ti, hoy,
¡100 puertas cerradas.
Nada es fácil aquí, solo tienes tu voz si
consigues alzarla.
Te tienes, tienes tu voz. No estás solo, tienes
tu voz.
Te tienes, tienes tu voz. No estás solo, tienes
tu voz.
No estás solo, tienes tu voz.
A ti mismo te has de pacificar.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Albert Serrano: guitarra eléctrica y mandolina.
Sara García: guitarra eléctrica.
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Manolo García: guitarra eléctrica, flauta de caña, voz y coros.
Mujer sola en soledad, murmuró hablándoles
a las estrellas: ¡Eh!
no quiero saber jamás, nada más, del
deambular de ningún hombre. Aseveró.
Hombre solo habló. ¡Eh! ¡Eh!
Hombre solo habló en aquella noche sideral. ¡Eh! ¡Eh!
Hombre solo habló en su espiral de abismos:
mira, un planeta apareció bailando sobre
el mar; su mascarita de cristal nos ha de
esperanzar.
Solo hay que hallar brújula y compás.
En el camino del saber está la redención.
En lo frugal, el resplandor y el rumbo a
dibujar.
Mujer sola en su verdad, que afianzó de
iniquidad y desencuentros: ¡Ah!
no quiero beberme el mar, ni fantasear, ni
seguir pasos de ningún hombre. Profetizó.
Hombre rudo habló en su firme estoicidad. ¡Eh! ¡Eh!
Hombre solo habló. ¡Eh! ¡Eh!
Hombre solo habló al azar del sembrador
de vientos: pájaros libres brillarán en las
auroras de arrabal.
De escaramuzas bordear, tenaz, la bacanal.
Solo hay que hallar cuerda y binocular.
Somos el mundo y su latir, rosa del azafrán,
marfiles, joyas por tallar nunca acabadas
de pulir.
Hombre solo, vuela vuelos bajos, rasos.
Mujer sola, espanta espantajos, rasos.
¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Albert Serrano: guitarra eléctrica.
Sara García: guitrarra eléctrica.
Manolo García: teclado, percusión y guitarra eléctrica, voz y coros
Proteicos encuentros, copiosos ágapes.
Excusa perfecta para la moderada libación.
Y la risa inteligente y fácil.
Y un nudo gordiano por deshacer.
Qué hacer, ¿qué hacer?
Continuar viéndonos con la intensidad a
que nos condenan las pasiones
o poner tierra de por medio y que se extinga
el fuego a falta de combustible.
Qué hacer, ¿qué hacer?
Qué hacer con los recuerdos y el aleteo de
aquellos besos.
Otros compromisos nos ataban. Otros
juramentos a cumplir.
Qué hacer, ¿qué hacer?
Y salió la luna con su sonrisa congelada y
nosotros en un banco de aquel parque
con nuestras manos formando un lazo tenso
como la cuerda del ahorcado.
Y las nubes con forma de alcancía metiendo
en su ranura de vapores, nuestro satélite
mascota.
Y la luna calva, reluciente, dormía.
Vieja de la noche y era testigo del encuentro.
Y qué hacer, ¿qué hacer?
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Albert Serrano: guitarra eléctrica y acústica.
Sara García: guitarra eléctrica.
Manolo García: voz, coros y guitarra de maqueta.
Lloraré a mares si te vas, pero también
sabré mantenerme de pie.
Lloraré a mares si te vas porque entonces
el mundo será un lugar más bien raro.
Se han de agrisar los edificios de las avenidas.
Lo sé.
Se ha de apagar, un poco más, el tibio
de antes.
Se han de mutar en cuadros cubistas, los
paisajes antaño deslumbrantes.
Pero si el ser quiere encontrará camino
aunque en los márgenes impere fosquedad.
Pero si el ser lo quiere, encontrará camino
abriendo pista en el barro del inmenso erial.
Alumbrará el camino, alumbrará tu cálida
sangre.
Alumbrará el camino, alumbrará tu cálida
sangre.
Alumbrará el camino, alumbrará tu cálida
sangre.
Alumbrará el camino.
Lloraré a mares, sentiré la tierra oscura
abrirse bajo mis pies.
Lloraré a mares si te vas, mas también sé
que al despertar renaceré.
Se han de salvar los insalvables, condenados,
lo sé.
Se han de expandir los universos más
indescifrables.
Se ha de plasmar en capiteles corintios
nuestra historia de meros paseantes.
Porque si el ser quiere encontrará camino,
aunque en los márgenes impere oscuridad.
Pero si el ser lo quiere, encontrará camino,
cauterizando herida en la locura del inmenso
barrizal.
Alumbrará el camino, alumbrará tu cálida
sangre.
Alumbrará el camino, alumbrará tu cálida
sangre.
Alumbrará el camino, alumbrará tu cálida
sangre.
Alumbrará el camino.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Sara García: guitarra eléctrica.
Albert Serrano: guitarra eléctrica.
Manolo García: guitarra eléctrica, voz y coros.
Gélida es la noche en la ciudad, deshabitada
en su alma de cemento.
Sin ángeles, triste, en su engañosa sensación
de libertad, de vida.
Marrando en su intento de pletórica y
nuclear existencia.
Pero cejen en su angustia.
Cesen en su angustia que el poeta emergerá
de las ruinas.
Giré la llave de un grifo y salieron mariposas
de metal.
Se encendieron las estrellas en la brecha que
es el cielo sobre mi calleja y arrobado y
perplejo supe de los sueños regalados.
Gélida es la noche en la ciudad, melancólica
en desiertas avenidas.
Sin santos ni gallos que canten.
En su engañosa sensación de humanidad
dormida.
Burlando la perífrasis inútil en los pasos
que se van dando.
Fallando en su intento de pletórica y
nuclear existencia.
Pero cejen en su angustia.
Cesen en su angustia que el poeta emergerá
de las ruinas.
Giré la llave de un grifo; salieron mariposas
de metal.
Abrí ventanas a un valle sereno donde
duerme la verdad.
Abrí una gran puerta: manos y labios me
amansaban en susurros de sirena.
Hoy, dueño de una niebla soy, que azul y
dulce me enardece.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Albert Serrano: guitarra eléctrica y acústica.
Manolo García: guitarra de maqueta, voz y coros.
Ese algo borroso de nuestros sueños, ese
esperar.
El traer hasta ti la ficción que transforme
tu vida.
Que tu vida es esperar, es espumear, es
esperar. En la esperanza de que algo bueno
para ti acontecerá.
Y ya no puedo más, salgo a tu encuentro.
Y ya tu sol me ha de alumbrar, encaminará
mis pasos.
Lumbre, lumbre, lustre y lumbre.
Lumbre, lumbre, lustre y lumbre.
Quiero volver a la utopía y saltar el parapeto
que hay entre el malvivir y la vida.
Quiero indignarme con los indignados
y buscar, aunque sea en el cajón de las
camisas la vía de salida.
Reinaré en los días azules sobre la noche.
La noche astral.
Y volver para amar y danzar por tejados y
cornisas y que quede atrás ya por siempre
nuestra inacción;
en los ejidos del día a día abato muros
para avanzar.
Y ya quiero abrazarte, salgo a tu paso.
Y ya quiero besarte a ti, no a una pantalla
con tu retrato.
Lumbre, lumbre, lustre y lumbre.
Lumbre, lumbre, lustre y lumbre.
Lumbre, lumbre, lustre y lumbre.
Lumbre, lumbre, lustre y lumbre.
Letra y créditos
Música: Sara García y M. García
Letra: M. García
Sara García: guitarra eléctrica.
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Manolo García: voz y coros.
Eres tú en el rasgo, en el andar.
Eres tú en un recuerdo vertical.
Esa esencia que no ha de volver.
Ese espejjo que reflejará en el silencio
de las noches en vela, tan lejos de la vida
prometida.
Y tu recuerdo ya se desvanece, humo de
napalm.
No canta el río ni las nubes pasan en un
azar sin señales ni visos de eternidad.
Tan nostálgico y solo como un viajero
espacial, dime adiós que la ciudad se
ilumine para mí. Si he de hundirme que sea
al pelear. Hombría de arrestos, albéitar de
mi alma animal.
Y ahora canto, sereno miento, levanto una
muralla con los restos.
Camino erguido, me miento y creo que
mintiéndome enciendo el firmamento.
Quemar las naves, volver a cotas altas y
ser truchimán.
Ahora emerjo, centauro azul, para batanear
mi conciencia, esa perra que perdí.
Olifante que llama, convocando a coronar
cumbres.
Nuestro horizonte se desvaneció.
Llamado estoy a ser aspillera que ahora
defiende plaza, que desierta está.
Eres tú en el rasgo, en el andar.
Eres tú en el recuerdo vertical. Esa esencia
que reflejará el sosiego que es brisa estival.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Álvaro Gandul: piano eléctrico.
Ricardo Marín: guitarra acústica y coros.
Josete Ordoñez: guitarra acústica.
Olvido Lanza: coros.
Manolo García: voz, coros y percusión.
Te voy a esperar allí donde el mundo
acaba y sus cuitas y desventuras.
Iré, no lo dudes lo haré. Al pedregoso norte
me voy de tu amada Ibiza; de tu sagrado y
solitario rincón.
En bancales yermos, te espero adiestrándome
con los honderos baleares. Encalando el
aljibe que recoge el agua de los tejados.
Encalmando turbulencias de un pasar de
telarañas y sombrajos.
Sé, sé que volveré a mi tiempo de lagartos
y piedras viejas donde no llegan las voces
de dioses hueros.
Te voy a esperar allí donde el faro defiende
al dormido mundo de bacanales de
impiedad.
Con honderos baleares en tierra de lagartos
irisados, no lo dudes, yo te espero en
cabaña sin cerrojos.
Sé, sé que volverás cuando estés cansada
del humo que te ha de envolver.
Nos alegraremos de estar vivos.
Nos alegraremos del amigo.
Nos alegraremos del camino.
Y no hay más verdad.
Y no habrá más verdad.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Gerry Leonard: guitarra eléctrica.
Megham Toohey: guitarra eléctrica.
Jesske Hume: bajo.
Sarah Tomek: batería.
Manolo García: voz y coros.
Subí con la dama hasta la terraza.
Cama abierta, grisácea calma.
A la espera empero, arañado torso;
alambres candentes ajando mi sombra.
Subí con la dama a la planta noble.
Sillones antiguos de estampa italiana.
En el aire luz de geranios; tras las cortinas
chinelas que escapan.
Limínicas sombras sobre cartel antiguo
que anuncia la vcenta de elixires milagrosos.
Y en el aire luz de geranios mientras la
radio anuncia crecepelos y publicita jarabes
portentosos.
Fragancia de los mirtos, no dije nada,
desperté lentamente.
Fragancia de los tilos, no dije nada,
desperté lentamente.
Vacía la ciudad caminé solo por las plazas.
Subi con la dama hasta la estancia.
Absurdas palmeras como caricias falsas.
Subi con la dama, perezosa mañana.
A nuestros pies dormnida, la ciudad
desahuciada.
Subí con la dama a la planta noble.
Doradas balaustradas y aquel humo azulado;
me sentí como un dentista cariado.
Nos observaban pecadoras estatuas; la
Venus de Milo en horrible estampa,
mancillada con mostachos por mano
nefanda y un vértigo lascivo y peligroso
en los cuadros mal copiados, no entendidos,
de un pretendido cubismo desastrado y
pesaroso.
Quiero fragancia de los tilos, no decir
nada, despertar lentamente.
Fragancia de los mirtos, despertar
lentamente sin decir nada.
Luz de geranios en el aire.
Caminar solo por las calles. Ausente.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Sara García: guitarra eléctrica.
Albert Serrano: guitarra acústica, eléctrica y bouzouki.
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Manolo García: guitarra eléctrica, voz y coros.
Almas enceladas que en recelos penan.
Que de celos marchitan y abrasadas por
inciertos, fantasiosos pensamientos
desfallecen.
Que el alma de este modo torturada es
capaz de los mayores desatinos.
De acometer actos infames, falaces, que
han de poner al sufriente celoso, al enfermizo
acechante, en situaciones penosas de extravío.
Que nadie es de otros.
Que cada uno es de sí mismo. Y nadie es de
otros, que cada uno es de sí mismo.
Como la manija eres, en tu proceder.
Abrazadera de metal para anular la voluntad
y el albedrío de ese otro ser, que tuyo crees.
Atribuladas almas en errada trayectoria
que de celos crepitan, que motivo son
de burla, y en confusas hecatombes se
desarman.
Que tus días de ese modo malgastados son
horrísona faz de un devastador demonio;
del sonámbulo ante el vacío, sobre el alambre,
al que apartar de su equívoco camino.
¡Ay! enfermizo acechante... tú delirar
daría ventaja a tus supuestos rivales.
Que nadie es de otros, que cada uno es de
sí mismo. Que nadie es de nadie, que cada
uno es de sí mismo.
Como la manija, tú quieres ser, abrazadera
de metal para anular su voluntad.
Y nadie es de otros, que en la desconfianza
se esconde la inferioridad. Que al mismo
yugo con el que quieres atar a otros estarás
atado.
Letra y créditos
Música: M. García, Charly Sardá, Sara García,
Albert Serrano y Antonio Fidel
Letra: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Albert Serrano: guitarra eléctrica.
Sara García: guitarra eléctrica.
Manolo García: teclados, voz y coros.
Dijiste te amaré siempre y un avión cruzó
raudo los cielos.
Dijiste te mereces lo mejor; albatros blancos
engullían nuestra fe.
Ahora digo: no pudo ser.
Daerdos encendidos en la boca del pez.
Ahora pienso, "sí pudo ser"; todo es tan
relativo como arenque en tonel.
Me digo ahora, estuvo bien.
Fuego fatuo, fuefo breve pero estuvo bien.
Celebrábamos los segundos, cada minuto
era un regalo.
¡Siempre! Celebrar el día del alacrán.
Celebrábamos la frugalidad.
Dijiste te amaré siempre.
Volaban morceguillos poligoneros.
Dijiste te mereces lo mejor.
Poetas disidentes escribía del revés.
Ahora digo no pudo ser.
DArdos encendidos en la boca del pez.
Ahora creo que pudo ser: cuando leo mis
cartas y te vuelvo a querer.
Me digo ahora, estuvo bien. Ahora me digo,
estuvo bien.
Fuego fatuo pero estuvo bien.
Fuefo fatuo, fuego amigo, pero ahí pinché.
Invitados sin cuchara delante del pastel.
Toreros sin capote, ya en el redondel.
Viajábamos ufanos en barcos de papel,
alegres y radiantes cual borrico en cabriolé.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Albert Serrano: guitarra acústica, eléctrica y bouzouki.
Sara García: guitarra eléctrica.
Manolo García: voz y coros.
Huido, escapado de la desdicha.
Huid, descreído, de los que esgrimen la
verdad.
Huido, escapado, de la desdicha.
Esto es lo único que hoy quiero cantar.
Quiero cantar.
Con mesurada palabra he de dirigirme a vos.
En un sosiego de alerces, he de dirigirme
a vos.
Inevitable y no afrenta que los sentimientos
cambien y en los ríos únicos que son las
vidas, los remolinos han de sucederse.
Somos un enigma, profunda quebrada
entre praderas y montañas.
Laberinto de sándalo. Belleza de lo ausente.
Matraz para complicada alquimia.
Enigma.
Huido, escapado de la desdicha.
Huido, descreído de los que esgrimen la
verdad.
Huido, escapado de la desdicha, esto es lo
único que hoy quiero cantar.
Quiero cantar.
Con reverenciada palabra, con mesurada
palabra me defenderé de vos.
En un reajuste de cuentas, de procederes
un repartir.
He de esperar el prodigio. Que la sinrazón
se esfume.
Que ese juicio, ya sun furia, eleve voces
ajustadas.
Huido, escapado de la desdicha.
Huido, descreído de los que esgrimen la
verdad.
Huido, alejado de la insolencia, hoy necesito
ya, respirar.
Quiero cantar.
Letra y créditos
Letra y música: M. García
Antonio Fidel: bajo.
Charly Sardá: batería.
Albert Serrano: guitarra acústica y eléctrica.
Sara García: guitarra eléctrica.
Manolo García: guitarra eléctrica de maqueta, batería, voz y coros.
Tengo el sol frente a mi cama cuando me
despierto y sé que tengo mi fervor por ti.
Sé que es más que suficiente.
No necesito nada más.
Nada más que los vientos que bebo de tu
aliento. Y nadar a tu lado en la corriente de
nuestro devenir.
Sé que más nada, no necesito más nada para
poder vivir.
Para vivir, acumulé cadencias, libros y
consecuencias que aún arrastro a día de hoy.
Y ya ves, en realidad solo tenemos el día
de hoy. En realidad.
Tengo un cielo de palabras cuando oigo tu
nombre y tengo entre los labios el compás
de nuestra canción. Sé que es más que
suficiente.
No necesito nada más que beber de tus
gestos, tersura de silencios.
Y seguir a tu lado en un dispendio de días
por llegar.
Sé que más nada, no necesito más nada
para poder vivir.
Para vivir, acumulé pasiones, versos y
emociones que aún perduran a día de hoy.
Y ya ves, en realidad solo tenemos el día
de hoy. En realidad solo tenemos el día
de hoy.
En realidad.
Letra y créditos
Instrumental de Nacho Lesko





